“La ATP empezó a potenciar cinco Masters 1.000, Madrid, Roma, Toronto, Cincinnati y Shanghai, que se estiraron a 12 o 13 días, lo que cambió el calendario y surgió la necesidad de despejar el mes de julio, porque había que acomodar Toronto y Cincinnati. Además se fusionaron varios ATP 250 para transformarse en 500, que van a estar en las mismas semanas. Esa es la motivación del tour. Estrenar un producto, si se puede decir, más alto. Para los jugadores eso significa que tienen un poco más de obligaciones de jugar los 1.000, y los 500, que son obligaciones a mi punto de vista no tan difíciles, porque son buenos torneos por todas partes; premios y puntos interesantes”, comentó.