Para Donato Mastroianni, competir en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 tendrá un significado especial: después de años de carrera, podrá representar a la Argentina cerca de familiares, amigos y de quienes acompañaron su trayectoria.
Donato Mastroianni quiere hacer brillar el patín artístico ante toda la región
El patinador radicado en Rosario competirá cerca de su gente y, como embajador de los Juegos, buscará acercar a nuevos públicos una disciplina que combina técnica, exigencia física y expresión artística.

El patinador, radicado en Rosario, será uno de los representantes argentinos en patinaje artístico, una disciplina que combina técnica, exigencia física y expresión artística.
“Logramos crear un espectáculo y contar una historia con una música”, explicó. Cada atleta aporta, además, un estilo propio que le da a cada coreografía una identidad y una manera particular de transmitir sobre la pista.
Los Juegos se desarrollarán del 12 al 26 de septiembre en Santa Fe, Rosario y Rafaela, con la participación de más de 4.000 atletas de 15 países, que competirán en 43 deportes y 60 disciplinas.
Una oportunidad para mostrar el patín artístico
Los Juegos Suramericanos representan una instancia especial para el patinaje artístico y para sus protagonistas. Será la tercera participación de Mastroianni en esta competencia, una nueva oportunidad de representar al Comité Olímpico Argentino y competir en una cita que reúne cada cuatro años a atletas de distintos países de la región.
Dentro de los Juegos habrá dos modalidades de patinaje artístico: danza y libre. Mastroianni competirá en esta última, que contempla un programa corto y otro largo. La clasificación final surgirá de la suma de ambos puntajes.
Para el patinador, uno de los grandes atractivos será poder encontrarse con el público. “Que se llene el estadio y que todo el público nos pueda ver va a ser algo increíble y a la vez nos va a ayudar mucho a que el deporte crezca”, sostuvo.

Una carrera construida en Santa Fe
Mastroianni comenzó a patinar a los nueve años y apenas dos años después ya representaba al país. Nacido en Merlo, construyó buena parte de su carrera en Santa Fe, especialmente en Armstrong, y desde comienzos de este año está radicado en Rosario para intensificar su preparación.
Por eso, competir en los Juegos Suramericanos en la provincia tendrá un significado especial. Podrá hacerlo cerca de familiares, amigos y de quienes acompañaron su recorrido deportivo, un respaldo que también estará presente al momento de salir a la pista.

El desafío de ser embajador
Además de competir, Mastroianni asumió el rol de embajador de los Juegos Suramericanos. Para él, es una oportunidad para compartir su experiencia y transmitir los valores que incorporó a través del deporte.
“Brindar nuestras experiencias y contar nuestros valores como deportistas es algo increíble para poder ayudar y fomentar un poco más el deporte”, destacó.
Ese vínculo con chicos y jóvenes forma parte de su representación: una manera de acercar el patinaje artístico y mostrar que detrás de cada presentación hay años de entrenamiento, esfuerzo y dedicación.

Un legado que va más allá de las medallas
Mastroianni también destaca el impacto que pueden dejar los Juegos una vez terminada la competencia. La infraestructura que quedará en la provincia permitirá contar con mejores espacios para entrenar y formar nuevos atletas.
Pero también considera fundamental otro legado: la inspiración. Que chicos y jóvenes puedan ver de cerca a los mejores deportistas de Sudamérica y encontrar en ellos un impulso para acercarse a alguna disciplina.
Su propia historia es un ejemplo de ese camino. Comenzó a patinar a los nueve años y con el tiempo llegó a representar a la Argentina en competencias internacionales.
—¿Qué le dirías a aquellos niños y jóvenes que estarán dando sus primeros pasos dentro de estos Juegos Suramericanos?
—Creo que, en cualquier deporte, cuando algo te apasiona, hay que hacerlo con el corazón y seguir los sueños. El camino no es fácil: exige mucho, tanto física como mentalmente, y llegar al alto rendimiento lleva tiempo. Por eso también es importante rodearse de personas que valoren la vida y el deporte. Al final, uno siempre vuelve a lo que lo hace feliz, y lo fundamental es no olvidarse por qué empezó.

Una invitación al público santafesino
Para Mastroianni, los Juegos también serán una oportunidad para que el público conozca una disciplina que combina espectáculo y exigencia.
—¿Qué mensaje les dejarías a los santafesinos para invitarlos a vivir los Juegos y conocer tu disciplina?
—Les diría que se acerquen, que conozcan el patinaje artístico y que se permitan sentir lo que transmite una coreografía, pero también todo el esfuerzo que hay detrás. Es un deporte muy atractivo a la vista, pero también muy exigente, y eso lo vuelve todavía más apasionante. Los invito a disfrutar no solo del patinaje artístico, sino de todos los deportes, y para nosotros sentir el apoyo del público va a ser muy especial.
Para Mastroianni, Santa Fe 2026 será mucho más que una competencia: será la posibilidad de volver a representar al país cerca de quienes acompañaron su camino y, al mismo tiempo, mostrarle a una nueva generación todo lo que puede contar una historia sobre ruedas.









