"Yo camino por la calle, hablo con los hinchas, les doy explicaciones... La gente me pide que no venda a Vegetti y yo les digo que no lo voy a vender... Soy frontal... Y estoy bien, a los 57 años, porque me cuido... Anoche me comí una boga y tomé un poco de vino con mi amigo santafesino Armando López, pero fue una excepción... Nos conocimos en Qatar, eran una 'banda'... La pasé muy bien con ellos... Yo andaba siempre con la camiseta o un buzo de Belgrano y él me decía: 'Así me gusta ver a un presidente'... Y yo ando siempre así, cuando voy a la cancha me pongo una camisa o una campera, pero de entrecasa ando siempre con algo de mi club". Luis Fabián Artime parece un tipo normal, capaz de hacer cosas que no cualquier presidente de un club hace. Llevó a su Belgrano a Primera, pero también agrandó la cancha, el club tiene 62.000 socios y se entusiasma cuando habla del proyecto deportivo.

































