El ajedrez argentino suma un nuevo capítulo dorado a su historia de la mano de Faustino Oro. Con tan solo 12 años, el prodigio nacional volvió a dejar al mundo con la boca abierta tras vencer en una partida blitz al noruego Magnus Carlsen, indiscutido número uno del ranking internacional y señalado por los especialistas como uno de los mejores ajedrecistas de todos los tiempos.
Faustino Oro le ganó una partida a Magnus Carlsen en un match de vértigo
El prodigio de 12 años acorraló al número uno del mundo durante un cruce a ocho juegos en Chess.com. Aunque el noruego se llevó el match por 4 a 1, el joven talento firmó un triunfo que ratifica su lugar entre la élite.


El histórico enfrentamiento virtual tuvo lugar este martes 25 de agosto en la plataforma Chess.com. La serie se disputó bajo la modalidad de partidas rápidas a tres minutos por jugador, sin incremento de tiempo, completando un total de ocho juegos entre el joven talento albiceleste y el mito nórdico de 35 años, cinco veces campeón mundial del deporte ciencia.

Temple y resistencia frente al rey del tablero
El inicio del duelo mostró la contundencia y jerarquía del escandinavo, quien pisó fuerte de entrada y se adjudicó las primeras dos batallas. Sin embargo, lejos de amedrentarse ante semejante figura, el argentino reaccionó con firmeza en los dos parciales siguientes: logró sacar dos valiosas tablas que demostraron su temple y madurez estratégica ante la elite internacional.

La gran hazaña llegó en el quinto punto de la serie. En un tablero electrizante y a máxima velocidad, Faustino Oro logró acorralar la defensa de Carlsen, provocar su caída y sellar un triunfo sensacional que muy pocos ajedrecistas en el planeta pueden presumir a tan temprana edad. Tras la gesta, el sexto duelo terminó nuevamente en tablas, manteniendo una distancia mínima en el marcador parcial.

Cierre de jerarquía y un futuro de proyección
En el tramo final, la experiencia del astro noruego terminó inclinando la balanza. Carlsen apretó el acelerador, ganó las últimas dos partidas y cerró el match con un resultado global de 4 a 1 a su favor (con tres empates y el grito albiceleste).
Más allá del resultado global, la victoria conseguida por Faustino representa un hito sin precedentes para su joven carrera. El prodigio argentino confirmó una vez más que tiene madera de crack y que su nombre ya pide pista firme en lo más alto del ajedrez mundial.








