El inicio de la pretemporada 2026 no fue sencillo para Ferrari.

La Scuderia Ferrari completó su primer día de pruebas de la Fórmula 1 2026 en el circuito de Barcelona-Catalunya en condiciones climáticas adversas. Lewis Hamilton calificó la jornada como “muy desafiante”, aunque destacó la fiabilidad del nuevo SF-26 y el valioso volumen de información recopilada en el arranque de una temporada marcada por un profundo cambio reglamentario.

El inicio de la pretemporada 2026 no fue sencillo para Ferrari.
Tras realizar el shakedown oficial del SF-26 en Fiorano el viernes, la escudería decidió posponer su debut en pista hasta el martes, evitando el primer día de actividad en Barcelona. Sin embargo, la jornada tampoco resultó ideal: la lluvia se hizo presente desde media mañana y condicionó gran parte del trabajo planificado.
Con solo Red Bull acompañando a Ferrari en pista, Charles Leclerc por la mañana y Lewis Hamilton por la tarde debieron adaptarse a un asfalto cambiante y de baja adherencia. Aun así, la Scuderia logró completar 121 vueltas entre ambos pilotos, una cifra destacada considerando las condiciones y una breve interrupción con bandera roja.

“Fue muy desafiante porque empezó a llover temprano. Charles pudo girar un poco en seco, pero después estuvo mojado casi todo el día”, explicó Hamilton. “Había que entender cómo hacer funcionar los neumáticos en estas condiciones”.
Más allá de las dificultades, el siete veces campeón del mundo subrayó que el primer día dejó sensaciones alentadoras. En un contexto de profunda transformación técnica —con nuevos chasis, aerodinámica activa y una distribución casi equitativa entre potencia térmica y eléctrica—, completar la jornada sin inconvenientes mayores fue un punto a favor.
“Podría haber sido mucho peor con un cambio reglamentario tan grande”, reconoció Hamilton. “No tuvimos problemas importantes, solo pequeños detalles que estamos tratando de mejorar. Haber terminado el día y sumado tantas vueltas es algo muy positivo”.

El británico recordó que la última revolución técnica comparable fue en 2014, cuando se introdujeron las unidades de potencia híbridas, un período que estuvo plagado de fallas de fiabilidad en toda la grilla. En ese sentido, el estreno del SF-26 aparece como un punto de partida sólido.
“Estoy realmente orgulloso de todo el equipo. Desde la fábrica hicieron un trabajo enorme para llegar a este punto y hoy obtuvimos muchísima información del auto”, agregó.
Aunque la lluvia impidió explotar al máximo las nuevas herramientas aerodinámicas y de gestión energética, Hamilton dejó algunas impresiones iniciales sobre el comportamiento del nuevo Ferrari.

Con casi dos décadas en la Fórmula 1 y múltiples cambios de reglamento a cuestas, el británico no dudó en señalar que esta es la transformación más profunda que ha experimentado.
“Este es el cambio más grande que he notado”, afirmó. “Tiene menos carga aerodinámica que el auto del año pasado, pero no sufrimos porpoising como en 2022, lo cual es un punto positivo”.

Hamilton también destacó que el nuevo reglamento coloca a todos los equipos en una situación similar de aprendizaje constante, donde la capacidad de adaptación será clave. “Es enormemente desafiante para todos. Los que aprendan más rápido, optimicen mejor la energía y el tiempo en pista, serán los que marquen la diferencia”.
Con varios días de pruebas aún por delante, Ferrari encara el resto del test de Barcelona enfocado en seguir acumulando kilómetros, datos y confianza. El primer paso ya está dado, en un escenario complejo, pero con señales alentadoras para el inicio de la era 2026.