La Fórmula 1 vuelve a la actividad este fin de semana con el Gran Premio de Austria, que se disputará en el Red Bull Ring, uno de los circuitos más particulares del calendario. Ubicado en Spielberg y rodeado por las montañas austríacas, el trazado combina rectas, fuertes frenajes, desniveles y sectores rápidos que obligan a los equipos a encontrar un equilibrio muy preciso en la puesta a punto.
El Red Bull Ring, un trazado corto pero exigente para el Gran Premio de Austria
La competencia en Spielberg desafía a pilotos y equipos con su combinación de rectas y curvas técnicas, mientras el nuevo Modo Recta promete revolucionar las estrategias. Los detalles en números y datos.


El circuito cuenta con una extensión de 4,326 kilómetros, 10 curvas y una carrera pactada a 71 vueltas, para completar una distancia total de 307,018 kilómetros. El récord de vuelta pertenece a Oscar Piastri, con un tiempo de 1m07s924 establecido en 2025.
Aunque se trata de una de las vueltas más cortas del campeonato, el Red Bull Ring concentra varios desafíos. La primera parte del trazado premia la potencia y la eficiencia aerodinámica, con tres rectas enlazadas por curvas de baja y media velocidad, entre ellas la subida hacia la curva 3, uno de los puntos clásicos de sobrepaso. Luego, el circuito cambia su carácter y se vuelve más fluido, con curvas rápidas en descenso y sectores donde los pilotos deben ser muy precisos con los pianitos.

Uno de los sectores más delicados es la curva 4, una frenada en bajada donde es habitual ver errores y salidas hacia la grava. También la curva 1 exige confianza, ya que suele ser más rápida de lo que parece desde afuera. En la segunda mitad de la vuelta, el ritmo se acelera y el margen de error se reduce, especialmente en la zona de la curva Rindt, nombrada en homenaje a Jochen Rindt, primer campeón austríaco de Fórmula 1.
Para esta temporada 2026, Austria tendrá un papel interesante desde lo técnico por el uso del Modo Recta, el sistema que reemplazó al antiguo DRS dentro del nuevo reglamento. A diferencia del DRS, esta configuración aerodinámica activa se utiliza en cada vuelta bajo condiciones de pista seca y permite reducir la resistencia al avance mediante el movimiento coordinado del alerón trasero y de los elementos superiores del alerón delantero.

En el Red Bull Ring habrá cuatro zonas de Modo Recta: la recta principal, el tramo entre las curvas 1 y 3, el sector entre las curvas 3 y 4, y la zona comprendida entre las curvas 8 y 9. Esto convierte al trazado austríaco en un escenario clave para evaluar la eficiencia de los autos 2026, especialmente en aceleración y velocidad final.
Además, el nuevo Modo Sobrepaso también será protagonista. Este sistema reemplaza al uso tradicional del DRS como herramienta de ataque y permite disponer de un perfil eléctrico adicional para sostener mayor velocidad durante más tiempo. En Austria, la línea de detección estará antes del ingreso a la curva 10, mientras que la activación se producirá a la salida de esa curva, sobre la recta principal.

La historia también tiene peso en este escenario. Austria recibió por primera vez a la Fórmula 1 en 1964, en el aeródromo de Zeltweg. Luego la competencia pasó al Österreichring, más tarde reconvertido en A1-Ring, hasta llegar a la actual denominación de Red Bull Ring tras la compra y remodelación impulsada por Dietrich Mateschitz. Desde su regreso al calendario en 2014, Spielberg se transformó en una cita fija del campeonato.
El Gran Premio de Austria 2026 marcará la 40ª carrera disputada en Spielberg, incluyendo las etapas del Österreichring, A1-Ring y Red Bull Ring. Max Verstappen es el piloto con más triunfos en este escenario, con cinco victorias, mientras que McLaren y Mercedes son las escuderías más ganadoras allí, con siete éxitos cada una. Ferrari, por su parte, es el equipo con más podios en Spielberg, con 29.
Con una vuelta corta, diferencias mínimas y pocos lugares para descansar, el Red Bull Ring vuelve a presentarse como un circuito donde la clasificación será determinante, pero donde las oportunidades de sobrepaso en las curvas 3 y 4 pueden abrir una carrera intensa. Austria aparece, una vez más, como una prueba de precisión para pilotos, ingenieros y equipos.








