Franco Colapinto empezó el Gran Premio de Azerbaiyán sin sentirse cómodo con su Alpine. El jueves fue 18º en la primera práctica. En la segunda completó otras 23 vueltas y subió al 11º lugar, pero al bajarse del auto habló de lo que todavía le costaba: frenar con confianza y encontrar consistencia en las entradas a las curvas.
“Tomé más riesgos”: Colapinto contó cómo llegó a Q3 en Bakú
El argentino mejoró desde la primera práctica hasta clasificar décimo. Su vuelta decisiva llegó sin succion y sobre la bandera a cuadros; ahora quiere resolver las dificultades en las frenadas para pelear por puntos

El viernes el avance se hizo más visible. Terminó décimo en la tercera práctica y luego pasó la Q1. La siguiente tanda, sin embargo, lo llevó al límite. Cuando quedaba un solo intento en la Q2, Franco estaba fuera de los diez puestos que permitían seguir clasificando. Colapinto le dio succión a su compañero Gasly para que completara su vuelta rápida. El francés marcó 1:44.106 y quedó séptimo. Franco, que había registrado 1:44.896, cayó al 11° puesto y necesitaba mejorar para entrar en la Q3.
Entonces salió sin la succión de otro auto en la recta principal y tuvo que encontrar el tiempo en el resto del circuito. Lo hizo sobre la bandera a cuadros: marcó 1:44.683, saltó al décimo puesto y dejó a Oliver Bearman afuera por 92 milésimas. Por tercera fecha consecutiva, Colapinto estaba en Q3. "Fue muy difícil sin la succión"

En esa última tanda, un bloqueo del neumático delantero derecho lo llevó a la escapatoria de la curva 15. Perdió su primer intento y volvió a salir con el neumático dañado. Las vibraciones complicaron la vuelta con la que finalmente marcó 1:44.963 y terminó décimo. Pierre Gasly fue séptimo: Alpine metió sus dos autos entre los diez primeros.
La vuelta de Q2, el bloqueo y lo que espera para la carrera de mañana
Después de clasificar, Colapinto destacó el giro que le permitió seguir adelante. Dijo que la falta de succión le había costado cuatro o cinco décimas en la recta. También había perdido tiempo por un problema con la entrega de energía antes de la curva 15. Para compensarlo, decidió arriesgar en la parte del Castillo.
“La vuelta de Q2 fue muy buena. La parte del Castillo la hice muy rápido y traté de tomar más riesgos para intentar pasar y asegurar el pase a Q3”, explicó. “Fue suficiente”, agregó.

Su balance de la Q3 fue más duro. Aclaró que bloqueó la rueda delantera derecha y que el plano en el neumático le provocó vibraciones muy fuertes en el intento siguiente. Hasta bromeó con que quizá tendría que ir al dentista después de esa vuelta. Pero también reconoció que no había conseguido reunir un giro limpio: “Hasta la Q3 estuvo bien. Y luego la Q3 no estuvo bien ejecutada. Bloqueé y después todo se complicó”.
Franco valoró el pase de los dos Alpine a Q3, aunque no quiso esconder lo que todavía le pasa con el auto. “Este fin de semana no me estoy sintiendo tan, tan cómodo”, admitió. Señaló que las frenadas han sido irregulares y que le cuesta frenar fuerte sin bloquear, una dificultad especialmente sensible en las calles de Bakú.
Está un poco inconsciente. Con ese super clipping, con la batería, con los frenajes que me están costando este fin de semana. Estoy calentando mucho las gomas en los frenajes y después me cuesta la curva por eso. Fue un poco una complicación de este fin de semana que no pudimos solucionar”, reconoció.
El sábado largará décimo, con el primer objetivo del fin de semana cumplido y el segundo por delante. “Creo que tenemos un buen auto de carrera, así que espero que podamos avanzar”, dijo. Su intención es ganar lugares desde la partida y volver a sumar puntos en el circuito donde consiguió los primeros de su carrera en Fórmula 1.
La competencia se pondrá en marcha a las 8.00 horas de Argentina.








