El 27 de agosto de 2024, Williams le abrió la puerta de la Fórmula 1. Exactamente dos años más tarde, Alpine confirmó su continuidad para 2027. Entre ambas noticias, Franco atravesó errores, dudas y momentos difíciles, pero también demostró que su historia en la categoría no podía quedar reducida a nueve carreras.
El mismo día, dos años después: Colapinto ya no espera una oportunidad, se ganó su lugar

Hay fechas que parecen elegidas para contar una historia. El 27 de agosto es una de ellas para Franco Colapinto.

El 27 de agosto de 2024, Williams anunció que aquel joven argentino que todavía corría en la Fórmula 2 reemplazaría a Logan Sargeant durante las últimas nueve carreras del campeonato. La noticia sacudió al automovilismo nacional. Después de 23 años, la bandera argentina volvía a tener un piloto en la grilla de la Fórmula 1.
Exactamente dos años después, el 27 de agosto de 2026, Alpine confirmó que Colapinto seguirá siendo titular en 2027.
La coincidencia emociona porque entre una fecha y la otra hay mucho más que dos temporadas. Está el recorrido de un piloto que llegó de repente, que tuvo que aprender frente a los ojos de todos y que nunca contó con demasiado margen para equivocarse. Está también la historia de quienes siguieron cada práctica, cada clasificación y cada carrera preguntándose cuánto tiempo duraría la oportunidad.
Aquella primera noticia despertó un sueño. La de hoy ofrece algo que Franco todavía no había tenido desde su llegada a la Fórmula 1: tranquilidad.
No la tranquilidad de quien puede relajarse, porque eso no existe en esta categoría. La tranquilidad de saber que su futuro ya no dependerá de una vuelta interrumpida, una mala clasificación o un domingo en el que el auto no responda. La tranquilidad de poder trabajar para crecer y no correr solamente para sobrevivir.
Dos años en los que pasó de todo
Colapinto llegó a Williams casi sin aviso. Había realizado una práctica libre y un test de postemporada, pero no tuvo una preparación completa ni meses para conocer el auto. Debió dejar la Fórmula 2, viajar a Monza y sentarse frente a algunos de los mejores pilotos del mundo.
Terminó 12º después de largar 18º. No sumó puntos, pero tampoco pareció intimidado. Luego llegó Bakú, donde fue octavo y se convirtió en el primer argentino en puntuar en la Fórmula 1 desde Carlos Reutemann. Volvió a sumar en Austin y por algunas semanas todo pareció avanzar a una velocidad difícil de procesar.

Pero la Fórmula 1 no suele regalar historias perfectas.
Las últimas carreras de 2024 fueron más duras. Hubo accidentes, autos destruidos y preguntas sobre su futuro. Colapinto pasó en pocos meses de la sorpresa y el entusiasmo a comprobar cuánto pesa cada error cuando solamente existen 20 asientos y muchos pilotos esperando una oportunidad.
Williams no tenía lugar para él en 2025, pero Alpine decidió buscarlo. Primero lo incorporó como piloto de reserva y después de seis fechas lo eligió para reemplazar a Jack Doohan.
Otra vez debió llegar con el campeonato iniciado. Otra vez tuvo que subirse a un auto que no había ayudado a construir. Y otra vez comenzó una etapa sin saber realmente cuánto tiempo tendría para demostrar.
El 2025 no fue sencillo. Alpine tenía uno de los autos menos competitivos y había decidido frenar su desarrollo para concentrarse en el cambio reglamentario del año siguiente. Franco no pudo sumar puntos y, en distintos momentos, su continuidad volvió a ponerse en duda.
Fue quizá la parte menos vistosa de su camino, pero también una de las más importantes. Debió aprender a convivir con los malos resultados, aceptar errores y seguir trabajando cuando alrededor aparecían más cuestionamientos que certezas.
Alpine decidió sostenerlo. Y por primera vez desde su llegada a la Fórmula 1, Colapinto pudo comenzar una temporada desde el principio.
El año en que empezó a construir
La pretemporada de 2026 cambió su relación con el equipo. Franco pudo trabajar desde las primeras vueltas con los ingenieros, participar del desarrollo del A526 y conocer el auto antes de que comenzara el campeonato.
Ya no llegó a ocupar el lugar de otro. El lugar era suyo.
Los resultados fueron la consecuencia de ese proceso. Sumó 19 puntos y terminó entre los diez primeros en seis de los 12 Grandes Premios disputados. Fue décimo en China, séptimo en Miami y alcanzó en Montreal un sexto puesto que se convirtió en su mejor actuación en la Fórmula 1.
También mejoró aspectos que no siempre aparecen en una tabla: el ritmo de carrera, el cuidado de los neumáticos, la comunicación con los ingenieros y la capacidad de sostener un fin de semana aun cuando el comienzo no fuera bueno.
Pierre Gasly continúa siendo la referencia interna. Tiene más experiencia y todavía mantiene una ventaja, principalmente en clasificación. Pero Franco comenzó a reducir la distancia y a transformarse en lo que Alpine necesitaba: un segundo piloto capaz de llevar el auto a los puntos.
La renovación no llegó por una campaña en redes ni solamente por el respaldo comercial que acompaña al argentino. Llegó porque Colapinto respondió en la pista cuando tuvo una temporada completa y mejores herramientas.
Flavio Briatore, el mismo que alguna vez dijo que Franco parecía “perdido”, terminó utilizando una frase que resume el cambio: “Franco pertenece a la Fórmula 1 y pertenece a este equipo”.
No fue un regalo. Fue el reconocimiento a un crecimiento que ocurrió mientras su futuro era discutido prácticamente después de cada carrera.
Volver al lugar donde todo empezó
El próximo destino será Monza. El mismo circuito donde debutó en 2024, con pocas vueltas sobre un Fórmula 1 y la incertidumbre de no saber qué ocurriría después de aquellas nueve carreras.
Esta vez llegará de otra manera.
Volverá con 38 Grandes Premios disputados, 19 puntos durante la temporada y la certeza de que continuará en Alpine durante 2027. También tendrá la actualización completa del A526 que Gasly utilizó en Zandvoort, una herramienta que el equipo espera que le permita volver a pelear dentro de la zona de puntos.
Monza cerrará un círculo, aunque la historia todavía esté lejos de terminar.
Hace dos años, Franco llegó allí tratando de demostrar que merecía una oportunidad. Ahora regresará después de demostrar que puede sostenerla.
Quienes acompañaron el recorrido saben que no todo fue celebración. Hubo carreras que dolieron, errores difíciles de explicar y fines de semana en los que parecía que cada problema podía tener consecuencias definitivas. Por eso esta confirmación tiene otro peso. No asegura resultados ni promete victorias, pero reconoce todo lo que hubo que atravesar para llegar hasta acá.
El 27 de agosto de 2024, Williams le abrió la puerta de la Fórmula 1 a un argentino que soñaba con entrar.
El 27 de agosto de 2026, Alpine confirmó que aquel joven ya no está de paso.
Franco Colapinto se ganó el derecho a quedarse.








