Gabriel Bortoleto terminó la carrera de la Fórmula 1 de México pensando en volver a casa. Lo esperaban su casa, su familia y sus amigos. También Interlagos, el circuito donde hace un año vivió un fin de semana que terminó muy lejos de lo que había imaginado.
Bortoleto vuelve a Interlagos para cambiar un recuerdo doloroso
Dos accidentes marcaron su debut ante el público brasileño en 2025. Ahora regresa con Audi, después de volver a sumar en México y con un aprendizaje que su equipo empieza a reconocer en la pista.

En 2025 llegó a su primera carrera de Fórmula 1 en Brasil con la ilusión de mostrarse ante su gente. El sábado, al intentar salir de la succión del Williams de Alex Albon en la sprint, perdió el control de su Sauber y sufrió un fuerte accidente. Salió sin lesiones, pero los daños fueron tan grandes que los mecánicos no alcanzaron a reparar el auto para la clasificación.

Aunque no pudo registrar un tiempo en la clasificación, los comisarios lo autorizaron a disputar el Gran Premio. Largó 18.º, último de los que salieron desde la grilla de partida, porque Max Verstappen y Esteban Ocon debieron hacerlo desde boxes tras modificar sus autos bajo régimen de parque cerrado.
Esa nueva oportunidad duró menos de una vuelta. Un contacto con Lance Stroll terminó con su coche contra las barreras. Las imágenes de Bortoleto llorando junto a su familia fueron parte de aquella despedida de Interlagos.

Meses después, admitió que había buscado una maniobra que no necesitaba, sin puntos en juego, empujado por las ganas de avanzar frente a su público.
“Un pequeño error mío causó una colisión gigante”, reconoció.
También contó que se había cargado de exigencias, convencido de que debía hacer algo más por correr en casa. Aquel golpe lo obligó a revisar esa presión y aprender de ella.
La confianza que ve Audi
Bortoleto regresa después de un alivio en México. Había cruzado la meta undécimo, otra vez a las puertas de los puntos, pero las sanciones a Oscar Piastri, Pierre Gasly y Franco Colapinto lo promovieron al octavo lugar. Así cortó una sequía que arrastraba desde Bélgica.

“Salimos de México con un P8 y grandes puntos para el equipo, después de un fin de semana loco, sin hacer ningún entrenamiento y directamente a la clasificación, no había manera de querer más”, resumió Bortoleto en un mensaje en el que también agradeció a Audi el esfuerzo y no haberse rendido durante el fin de semana.

Allan McNish, director de carrera de Audi, destacó algo más que el resultado, valoró cómo afrontó una clasificación con muy pocas referencias después de los problemas de motor en las prácticas. Encontró en él una confianza y una madurez que, según observó, quizá no estaban presentes doce meses atrás.
Mattia Binotto había apuntado en la misma dirección en una entrevista con ge en octubre. Resaltó su disposición para trabajar, escuchar y revisar cada carrera. Incluso lo vinculó con Michael Schumacher por su actitud: la humildad, el esfuerzo y la voluntad de mejorar.
Otra oportunidad ante su gente
Para este regreso, Bortoleto confía en que Interlagos les permita disputar puntos con Alpine y Racing Bulls. Necesita un fin de semana sin problemas para aprovecharlo.
“¡Feliz de ir a Brasil con un buen resultado y no puedo esperar para acelerar frente a mi país!”, escribió.
Antes de empezar sus compromisos del miércoles, quería tener tiempo para los suyos. Después llegará una agenda intensa y, finalmente, el momento de subirse al auto.








