El piloto de Mercedes había superado a Verstappen en la largada de la Sprint, pero chocó antes de completar la primera vuelta. Reconoció que se excedió en confianza y ahora deberá afrontar el Gran Premio desde el fondo de la grilla.
Russell asumió el error que lo dejó afuera en Singapur: “Calculé mal”
El piloto de Mercedes había superado a Verstappen en la largada de la Sprint, pero chocó antes de completar la primera vuelta. Reconoció que se excedió en confianza y ahora deberá afrontar el Gran Premio desde el fondo de la grilla.

George Russell pasó de la ilusión al golpe en menos de una vuelta. Había largado segundo, le ganó la posición a Max Verstappen y empezó a tomar distancia en una pista complicada por la lluvia. Pero al salir de la última curva perdió el control del Mercedes y terminó contra el muro. La mejor oportunidad de pelear adelante en Singapur se le había escapado.

El británico avisó por radio que estaba bien y pidió disculpas al equipo. Después, ya fuera del auto, no buscó excusas. “Calculé mal, para ser sincero”, admitió al explicar el accidente que puso fin a su participación en la Sprint.
Según contó, al acelerar a la salida de la curva recibió más potencia de la batería de la que esperaba. El auto se abrió, la rueda trasera derecha pisó la línea blanca y perdió adherencia. El Mercedes golpeó contra el muro de la calle de boxes y volvió a cruzar la pista antes de quedar detenido.
Russell reconoció que se había excedido en confianza y recordó que evitar las líneas pintadas es una de las precauciones básicas para conducir bajo la lluvia. Le molestaba, sobre todo, haber cometido ese error cuando estaba al frente.
La Sprint tenía un valor especial para él. Una penalización ya lo condenaba a largar desde el fondo de la grilla en el Gran Premio del domingo, de modo que la carrera corta le ofrecía una posibilidad de sumar que difícilmente volverá a tener en las mismas condiciones.

En Mercedes, la preocupación pasó enseguida a la reparación del auto. Bradley Lord, subdirector del equipo, explicó que esperaban cambiar la parte trasera y el conjunto delantero derecho, además de revisar el estado del piso. A primera vista no parecía haber sufrido daños importantes, aunque eso debía confirmarse en el trabajo del garaje.
Lord también señaló que la penalización le quitaba peso a la clasificación de Russell: su lugar de partida para el domingo ya estaba condicionado. De todos modos, la intención del equipo era devolverlo a pista y preparar un auto con el que pudiera remontar hasta los puntos.
Del otro lado del garaje, Kimi Antonelli terminó cuarto después de largar séptimo. El italiano aprovechó los problemas de quienes iban adelante, sumó cinco unidades y amplió a 89 su ventaja sobre Russell en el campeonato.

Mercedes, además, continúa evaluando las mejoras que estrenó en Malasia. Mientras Russell utiliza una versión anterior del W17 para comparar el rendimiento, Antonelli trabaja con el paquete actualizado. El líder del campeonato dijo que los cambios probados en la Sprint le habían dado mejores sensaciones, aunque todavía necesitan encontrar el equilibrio del auto para aprovechar su potencial.
Russell deberá empezar por recuperar terreno. La velocidad que mostró en la largada quedó opacada por un error que él mismo asumió, y el domingo lo espera una carrera desde atrás.








