Kimi Antonelli ya dio el primer paso. Con la pole position en Austin, el piloto de Mercedes se aseguró el mejor lugar para afrontar una carrera que puede convertirlo en el campeón más joven de la historia de la Fórmula 1. Necesita ganar y que los resultados lo acompañen, pero su primera tarea está cumplida.
GP de Estados Unidos: las estrategias para Antonelli y las opciones de Colapinto en Austin
Kimi Antonelli larga primero en el GP de Estados Unidos de F1 ante Max Verstappen, mientras Franco Colapinto busca avanzar con Alpine desde las estrategias.

Ahora deberá resolver las 56 vueltas del Gran Premio de Estados Unidos, con Max Verstappen como uno de sus principales adversarios y un panorama que promete diferencias ajustadas. Según el análisis de ritmo de las tandas largas difundido por la F1, los cuatro equipos de punta quedaron separados por apenas doce centésimas de segundo.

En ese escenario, la carrera también se jugará en las decisiones que lleguen desde los boxes. Qué neumático utilizar en la largada, cuánto exigirlo y cuándo cambiarlo serán preguntas centrales en un circuito que ofrece oportunidades de sobrepaso y distintas alternativas para completar la distancia.
Una parada aparece como el camino más rápido
Las simulaciones de Pirelli señalan dos estrategias principales: comenzar con neumáticos blandos y terminar con duros, o largar con medios y colocar después el compuesto más resistente.
Para la primera combinación, la ventana ideal de detención se ubica entre las vueltas 20 y 26. Para la segunda, entre los giros 21 y 27.
El blando ofrece una ventaja en los primeros metros, cuando una buena salida puede permitir ganar una posición en la subida hacia la primera curva. El medio brinda mayor margen para prolongar el tramo inicial y responder a lo que hagan los rivales.
La estimación de Pirelli permite ponerle una medida a esa diferencia de adherencia: al alcanzar los 150 kilómetros por hora, un auto equipado con blandos puede obtener una ventaja de 2,12 metros respecto de otro con medios y de 3,14 metros frente a uno con duros, en condiciones comparables.
Ese margen puede influir en la primera disputa de la carrera. Después habrá que sostener lo conseguido sin castigar demasiado las cubiertas.
Las dudas con el duro abren otra posibilidad
Aunque los cálculos favorecen las combinaciones que incluyen el neumático duro, las sensaciones de los pilotos mantienen abierta una tercera alternativa: comenzar con medios y terminar con blandos.
Dario Marrafuschi, director de Motorsport de Pirelli, consideró que esa puede ser la elección preferida. Su apreciación se apoya en los comentarios recibidos durante el fin de semana, que dejaron dudas sobre el comportamiento del compuesto más resistente.

Para quienes opten por medios y blandos, la parada se proyecta entre las vueltas 26 y 32. La apuesta consiste en extender la primera parte y disponer después de mayor adherencia para el tramo decisivo.
La diferencia entre las simulaciones y las impresiones al volante explica por qué no todos tienen que seguir el mismo camino. Una estrategia puede resultar conveniente para un auto y complicar a otro.
Qué tiene disponible Colapinto
Franco Colapinto conserva un juego nuevo de neumáticos duros, uno de medios y dos de blandos. Además, dispone de tres juegos usados del compuesto más blando, de acuerdo con el informe de Pirelli.
Esa disponibilidad le permite a Alpine evaluar las principales alternativas con cubiertas nuevas. Puede comenzar con medios y reservar los blandos para el final, o buscar mayor adherencia en la largada y recurrir después a los duros.

También cuenta con los juegos necesarios para una eventual estrategia de dos paradas con la secuencia blandos, medios y blandos. La disponibilidad abre esa posibilidad, aunque no significa que sea el plan elegido.
Dentro del equipo existe una diferencia: Pierre Gasly conserva un solo juego nuevo de blandos, mientras que el argentino tiene dos.
Entre los candidatos a la victoria también hay un contraste. Antonelli dispone de un juego nuevo de duros, uno nuevo y otro usado de medios, y tres usados de blandos. Verstappen cuenta con un juego nuevo de duros, uno de medios y dos de blandos, además de dos usados de este último compuesto.
El neerlandés tiene, por lo tanto, más alternativas con blandos nuevos. Cuánto puede aprovecharlas dependerá del rendimiento de su Red Bull y del desarrollo de la competencia.
El desgaste puede modificar los planes
La mayor adherencia inicial del blando tiene una contrapartida: pierde rendimiento más rápido con el paso de las vueltas.
El gráfico de degradación aportado para Austin presenta una pérdida estimada de una décima de segundo por vuelta para el blando, frente a ocho centésimas para el medio y cinco para el duro. Son referencias generales, no valores específicos del Alpine ni de otro equipo.
El duro aparece como el más estable, aunque esa condición no garantiza que sea el más rápido ni el que mejor se adapte a cada auto. Para los equipos, la cuenta incluye tanto la velocidad inicial como la capacidad de sostenerla.

Si el desgaste resulta mayor al esperado, las dos paradas pueden ganar lugar. En las simulaciones, esa opción queda apenas dos segundos por detrás de la estrategia de una detención. Sin embargo, obliga a realizar otro paso por la calle de boxes y aumenta la posibilidad de regresar a pista entre autos que demoren el avance.
La secuencia más competitiva para ese escenario sería blandos, medios y blandos, con detenciones entre las vueltas 16 y 22, y entre la 35 y la 41.
El antecedente y un factor que exige atención
El año pasado, Verstappen ganó desde la pole con una estrategia de medios y blandos, y realizó su detención en la vuelta 33. Nueve de los diez primeros utilizaron esa misma secuencia.
Charles Leclerc fue la excepción entre ellos. Largó con blandos, aprovechó la adherencia para superar a Lando Norris en la primera curva y después colocó medios. La pelea continuó durante la carrera: Norris recuperó la posición en pista, Ferrari respondió adelantando la parada de Leclerc y el británico tuvo que volver a superarlo para terminar segundo.
La selección de compuestos era diferente, por lo que aquel resultado sirve como antecedente, pero no como una receta para este domingo.
Las condiciones previstas, con algunas nubes y una temperatura de pista cercana a los 40 grados, favorecen en principio una carrera de una parada. El viento puede introducir una dificultad adicional: las ráfagas de hasta 30 kilómetros por hora pueden provocar deslizamientos y elevar la temperatura de los neumáticos traseros.
Para Antonelli, la prioridad será transformar la pole en una victoria que lo mantenga ante su oportunidad histórica. Para Colapinto, elegir bien cuándo atacar y cuándo cuidar puede abrir una posibilidad de avanzar. En Austin, la velocidad tendrá que ir acompañada por decisiones acertadas.








