El primer Gran Premio de España en el Madring se prepara para una carrera que puede tener de todo. Lando Norris partirá desde la pole, la tercera que consigue en las últimas cuatro fechas, pero los cuatro primeros lugares de la grilla de partida quedaron repartidos entre cuatro equipos diferentes y con diferencias mínimas.
El Madring prepara una carrera impredecible: las estrategias para el Gran Premio de España
La dificultad para el sobrepaso, el desgaste de los neumáticos y la posibilidad de que aparezcan el auto de seguridad o la bandera roja abren diferentes escenarios. Una o dos paradas, el gran dilema antes de la largada.

La clasificación anticipó una competencia muy ajustada. También confirmó algo que ya se había observado durante las prácticas y en las categorías teloneras: adelantar no será sencillo. La posición en pista tendrá un valor enorme, aunque eso no significa que Madrid vaya a ofrecer una carrera lineal.
El nuevo circuito ya mostró su capacidad para generar incidentes, interrupciones y cambios inesperados. La estrategia, el cuidado de los neumáticos y la rapidez para reaccionar ante una neutralización pueden terminar definiendo el resultado.

Los accidentes dejaron una advertencia
La primera práctica se completó sin golpes importantes, algo que sorprendió por tratarse de un circuito nuevo y con sectores urbanos. Pero la tranquilidad duró poco.
Arvid Lindblad provocó una bandera roja en la segunda sesión después de accidentarse en la curva 13. El sábado, Lewis Hamilton chocó contra las defensas en la última curva y Oliver Bearman hizo lo mismo en la curva 10.
Los autos demoraron en ser retirados y las reparaciones de las barreras también necesitaron bastante tiempo. Durante la tercera práctica, incluso, el Control de Carrera tomó la decisión poco habitual de detener el cronómetro.
Ese antecedente aumenta la posibilidad de que, si se produce un accidente durante la competencia, la Dirección de Carrera recurra directamente a la bandera roja. En un circuito urbano, neutralizar la actividad solamente con el auto de seguridad puede no ser suficiente para trabajar con seguridad.
Una interrupción puede transformar por completo la carrera. Los pilotos que todavía no hayan detenido podrían beneficiarse, mientras que aquellos que ya pasaron por boxes quedarían expuestos a perder la ventaja construida.

Casi sin información sobre el neumático duro
Otra de las grandes incógnitas será el rendimiento del compuesto duro. Diecinueve de los 22 pilotos decidieron conservar sus dos juegos para la carrera y fueron muy pocos los que lo utilizaron durante las prácticas.
Audi fue el único equipo que lo probó el viernes: Gabriel Bortoleto lo utilizó en la primera sesión y Nico Hülkenberg, en la segunda. Liam Lawson también colocó el compuesto de banda blanca durante el entrenamiento del sábado.
Sin embargo, ninguno realizó una tanda larga y continua que permitiera conocer su comportamiento con mucha carga de combustible. Las sucesivas interrupciones tampoco ayudaron a reunir información precisa.
Los equipos llegarán a la largada con dos juegos nuevos de duros, pero con pocas certezas sobre su duración y su rendimiento.

El granulado puede cambiar los planes
Durante las tandas con los compuestos más blandos apareció uno de los problemas que más preocupan a Pirelli y a los equipos: el granulado.
La superficie lisa del nuevo trazado y un nivel de adherencia mayor al esperado provocaron un desgaste significativo. Los autos que más se deslizaron fueron también los que más castigaron sus cubiertas.
Pirelli encontró granulado en los neumáticos delantero y trasero izquierdos, con diferencias visibles entre los equipos. La capacidad para mantener el auto equilibrado y cuidar las gomas durante cada tramo será determinante.
El calor agregará otra dificultad. Para la hora de la carrera se esperan aproximadamente 31 grados de temperatura ambiente y hasta 54 sobre el asfalto. Los pilotos deberán controlar el ritmo para no consumir demasiado rápido sus neumáticos.
Para Franco Colapinto, que partirá noveno desde la quinta fila, la administración de los neumáticos será una de las claves. El argentino comenzará dentro de la zona de puntos y, ante la dificultad para adelantar, deberá cuidar su lugar durante las primeras vueltas sin castigar demasiado las gomas. Una buena largada y una estrategia acertada pueden permitirle sostenerse entre los diez primeros, mientras que un auto de seguridad o una bandera roja podrían abrirle una oportunidad todavía mayor.

Una parada, la opción principal
La estrategia considerada más probable es comenzar con el compuesto medio y cambiar al duro entre las vueltas 18 y 24. Esa alternativa permitiría completar la carrera con una sola detención.
En un circuito donde adelantar resulta difícil, conservar la posición puede ser más valioso que contar con neumáticos nuevos. Por eso, los equipos podrían intentar extender cada tramo aunque el rendimiento comience a caer.
El inconveniente será el granulado. Si aparece antes de lo esperado o resulta demasiado intenso, sostener la carrera con una sola parada podría convertirse en una misión imposible.

Dos detenciones y mayor libertad para atacar
La estrategia de dos paradas ofrece un tiempo total muy parecido. En ese caso, los pilotos podrían comenzar con el compuesto medio y utilizar luego dos juegos de duros.
Las ventanas estimadas se ubican entre las vueltas 10 y 16 para la primera detención y entre la 31 y la 37 para la segunda. Esta opción permitiría atacar con mayor intensidad, pero obligaría a recuperar posiciones en pista.
La ventaja es que los equipos no necesitan comprometerse antes de la largada. Pueden comenzar con el medio, estudiar el desgaste durante las primeras vueltas y decidir sobre la marcha si completan la prueba con una o dos detenciones.

El blando para buscar el golpe en la largada
Otra posibilidad será comenzar con el compuesto blando. Su mayor adherencia puede representar una ventaja en la salida, uno de los pocos momentos en los que se podrán ganar varias posiciones juntas.
Con esa elección, la estrategia de una parada contempla pasar al duro entre las vueltas 15 y 21. Si el desgaste obliga a realizar dos detenciones, las ventanas se adelantarían a las vueltas 9 a 15 y 30 a 36.
El riesgo es quedar atrapado detrás de otros autos después de una parada temprana. El blando ofrece mayor velocidad inicial, pero menos flexibilidad para extender el primer tramo.
Quienes larguen desde el fondo también podrían optar por comenzar con el duro y esperar una interrupción. El plan sería prolongar el primer tramo hasta las vueltas 36 a 42 y terminar con el medio. Si aparece un auto de seguridad o una bandera roja, la apuesta podría entregar una recompensa importante.
El Madring tendrá así su primera gran prueba. La pole le pertenece a Norris, pero con cuatro equipos ocupando los primeros cuatro lugares, pocas posibilidades de sobrepaso y varias estrategias abiertas, nadie puede sentirse completamente seguro.
Madrid puede ser una carrera de paciencia, neumáticos y cálculos. Aunque, con los muros tan cerca, cualquier plan puede desaparecer en cuestión de segundo








