Kimi Antonelli volverá a Interlagos como campeón del mundo de la Fórmula 1 y con un homenaje preparado para Ayrton Senna. Después de asegurar el título en México, el piloto de Mercedes confirmó que usará un casco especial en el Gran Premio de São Paulo, inspirado en el brasileño y en una de sus victorias más recordadas.
Antonelli llega como campeón y lleva a Senna en el casco
El italiano anunció una decoración especial para Interlagos, a 35 años de la primera victoria de Ayrton en Brasil. Una admiración que ya había expresado con un gesto hacia su familia en 2025.


“Voy a usar un casco especial en Brasil, en homenaje a Ayrton”, adelantó en la conferencia de prensa posterior a la carrera mexicana.
La referencia es Interlagos 1991. Este año se cumplieron 35 años de aquella primera victoria de Senna ante su público, conseguida con una McLaren que fue perdiendo marchas hasta obligarlo a completar las últimas vueltas solamente en sexta. Resistió la presión de Riccardo Patrese y pudo ganar, por fin, en casa.

Antonelli considera que el diseño está entre los mejores que preparó y también destacó el cariño que recibe de los aficionados brasileños desde su primera temporada en la categoría.
Una admiración que viene de antes
Kimi no vio correr a Senna. Nació en 2006, doce años después de su muerte, y lo descubrió de chico a través de un reportaje en televisión. Después llegaron los videos y las cámaras a bordo, con los que fue conociendo su manera de manejar.

Esa admiración también está en el número 12 de su Mercedes. “Es por Ayrton”, explicó al presentar su elección. Senna lo llevó en Lotus entre 1985 y 1987 y en la McLaren con la que conquistó su primer título, en 1988. Para Kimi también tiene una historia propia: lo utilizó desde la Fórmula 4 y tenía 12 años cuando ingresó al programa de jóvenes pilotos de Mercedes.
En 2024 participó del homenaje realizado en Imola por los 30 años de la muerte de Ayrton y visitó el Instituto Ayrton Senna en São Paulo.
El 5 de noviembre de 2025, antes de su debut en Interlagos, visitó la tumba de Senna en el cementerio de Morumbi, en São Paulo. Fue con su entrenador y encontró un momento de calma: contó que leyó un libro sobre Ayrton y que regresó por la tarde. “Ayrton es mi héroe en el automovilismo”, explicó al día siguiente.
Ese domingo terminó segundo en el Gran Premio y entregó a la familia Senna el casco que había utilizado. En la visera dejó una dedicatoria: “Para la familia Senna, con amor”.








