Lewis Hamilton terminó a 799 milésimas de Max Verstappen en México. Subió al podio por séptima vez en la temporada, pero se fue con la sensación de haber tenido algo más al alcance. Había largado desde su primera pole con Ferrari y, durante unos instantes, tuvo a Charles Leclerc detrás. Los dos autos rojos estaban adelante. La pelea entre ellos en la curva 4 cambió la carrera.
Hamilton subió al podio, pero Ferrari se perdió la victoria
Lewis terminó segundo, a menos de un segundo de Verstappen, y Leclerc fue cuarto. La pelea entre ambos en la primera vuelta dejó al equipo con una oportunidad perdida y una conversación pendiente antes de San Pablo

Ferrari cerró el domingo con Hamilton segundo y Leclerc cuarto. Fue el decimotercer podio del equipo en el año y, por tercera carrera consecutiva, sumó más puntos que sus rivales, afianzándose en el segundo puesto del campeonato de Constructores.

Los números mostraron el progreso. Lo ocurrido en la pista explicó el malestar.
Una oportunidad que se escapó entre compañeros
Hamilton sostuvo la punta en la largada y Leclerc, que partía tercero, superó a George Russell. Ambos habían comenzado con neumáticos blandos y consiguieron colocar a Ferrari en una posición favorable en un circuito donde adelantar resultaba difícil.
En la curva 4, Charles atacó a su compañero. Los dos se fueron anchos, pero resolvieron de manera distinta la salida de pista: Lewis intentó volver al asfalto y el monegasco atravesó el césped para quedar primero.
Hamilton perdió velocidad y Verstappen aprovechó para superarlo. El Red Bull quedó entre las Ferrari.

Leclerc continuó adelante sin devolver la ventaja obtenida y recibió cinco segundos de sanción. Los cumplió en su parada de la vuelta 27, cuando cambió a neumáticos medios. Verstappen también se detuvo en ese giro y regresó a la pista por delante de él. Hamilton paró una vuelta después y quedó detrás de su compañero.
Para Lewis, allí se había comprometido una carrera en la que Ferrari tenía ritmo para conseguir el primer y segundo puesto. Después pidió una conversación seria dentro del equipo.
Leclerc reconoció la sanción
Charles admitió que la penalización había sido merecida y coincidió en la necesidad de hablar para evitar que una situación así se repita. También destacó el ritmo del primer tramo, cuando Ferrari mostró que podía pelear por la victoria.
La carrera volvió a abrirse con el accidente de Valtteri Bottas en la vuelta 45. Primero salió el auto de seguridad y después apareció la bandera roja.

En la nueva largada, con 25 vueltas por delante, Leclerc estaba segundo y Hamilton tercero, ambos con blandos. Lewis consiguió superar a su compañero. Charles bloqueó en la primera curva y dejó un plano en un neumático que le provocó fuertes vibraciones.
Antonelli lo desplazó del podio y Leclerc tuvo que concentrarse en defender el cuarto puesto frente a Lando Norris.
El enojo de Vasseur
Frédéric Vasseur puso el foco en el trabajo que había detrás de aquella oportunidad. Recordó a las 2.000 personas del equipo y las horas dedicadas en la fábrica a mejorar el auto.
Su frustración nacía del salto de rendimiento de las últimas carreras. Ferrari había conseguido la pole y colocado a sus dos pilotos al frente en el comienzo. Desde su mirada, ese escenario exigía cuidar el esfuerzo colectivo.

Hamilton planteó una preocupación similar: cada decisión dentro del auto tiene consecuencias para quienes trabajan detrás. Reconoció que las peleas entre compañeros pueden tener errores, pero sostuvo que Ferrari necesita resolverlas mejor.
Leclerc, por su parte, había pedido indicaciones más claras sobre la devolución de la posición. Vasseur reconoció las dificultades para decidir desde el muro en tan poco tiempo, aunque señaló que antes de la carrera habían acordado que los pilotos debían actuar por sí mismos en esos casos.
Un podio y trabajo para Brasil
El último auto de seguridad, provocado por el accidente entre Arvid Lindblad y Oscar Piastri en la vuelta 60, no cambió las posiciones de adelante. Verstappen ganó, Hamilton terminó segundo y Antonelli completó el podio que le dio el campeonato. Leclerc llegó cuarto, a 10,707 segundos del vencedor.
Los dos pilotos de Ferrari y Vasseur felicitaron al nuevo campeón. Para ellos, además, quedó el balance de un domingo que confirmó la mejora del auto y expuso cuánto puede costar una pelea mal resuelta.
San Pablo llega enseguida. Ferrari viajará con motivos para confiar en su rendimiento y con una conversación que necesita tener antes de volver a poner a sus dos pilotos en la grilla de partida.









