Recuerdo de aquella noche en Lusail que los momentos previos al partido se consumieron mirando Croacia-Brasil. Es que todos gastábamos a cuenta de que el rival de semifinales iba a ser Brasil. Cuando pensábamos eso, un cachetazo a tiempo nos devolvía a la realidad: primero había que ganarle a Paises Bajos. Y este era todo un tema, más allá de que la selección ya iba en franco crecimiento. Los gritos en la sala de prensa de Lusail dejaron en claro que, más allá de la rivalidad, si algo se quería evitar, era jugar con los brasileños. Pero primero había que ganar un partido que se presumía complicado. Paises Bajos no es un clásico para nosotros, porque nuestros clásicos son Brasil e Inglaterra. Pero hay una historia que arrancó con aquella Naranja Mecánica que no nos dejó tocar la pelota en el 74, la final que nos permitió ser campeones del mundo por primera vez en 1978 y el inolvidable "hoy te convertís en héroe" de Mascherano a Chiquito Romero en la semifinal del Mundial de Brasil.



































