McLaren llegará al Templo de la Velocidad con dos victorias consecutivas, pero también con la certeza de que Monza cambia las reglas del juego. Lo que funcionó en Hungría y Países Bajos no garantiza el mismo resultado en el circuito italiano, donde las largas rectas, las frenadas violentas y la necesidad de reducir la resistencia al avance obligan a preparar un auto diferente.
McLaren lleva a Monza su curioso H-Wing para defender su buen momento
Después de ganar en Hungría y Países Bajos, el equipo estrenará en carrera un alerón trasero de baja resistencia que había probado en julio. Su nombre no responde a una solución técnica, sino a una particular historia que recuerda al famoso F-Duct de 2010.

Para enfrentar ese desafío, el equipo de Woking llevará una nueva especificación de alerón trasero de baja carga y estrenará en carrera el denominado H-Wing, una solución que ya había probado durante los entrenamientos libres del Gran Premio de Hungría.

La pieza formará parte de un paquete que también incluirá pequeñas actualizaciones aerodinámicas y otros elementos desarrollados específicamente para las características de Monza. McLaren evaluará las distintas configuraciones desde la primera práctica antes de definir cuál utilizará en la clasificación y la carrera.
El objetivo será conservar velocidad en las rectas sin perder la estabilidad necesaria para frenar y atacar los pianos de las chicanas. En Monza, encontrar ese equilibrio suele separar a los autos competitivos de aquellos que, aun teniendo un buen rendimiento general, quedan expuestos en uno de los trazados más particulares del calendario.

Por qué se llama H-Wing
Aunque su nombre parece esconder una explicación técnica, el origen es mucho más curioso. McLaren decidió bautizarlo H-Wing como homenaje al F-Duct que sorprendió a la Fórmula 1 en 2010.
Aquel sistema tomó la letra “F” de la marca que aparecía junto a la entrada del conducto en el auto. Siguiendo esa misma lógica, el nuevo alerón recibe la “H” que puede verse en la publicidad ubicada sobre el elemento trasero del MCL40.
Más allá de la denominación, el H-Wing representa la respuesta de McLaren a una tendencia que ya exploraron otros equipos. Ferrari presentó su interpretación de un alerón trasero giratorio durante la pretemporada, Red Bull estrenó una versión en Miami y la escudería británica comenzó a probar su diseño en Budapest.
Monza será la primera oportunidad de verlo en competencia.

Un circuito que puede cambiar el orden
McLaren viene de ganar las dos últimas carreras, una a cada lado del receso de verano, y encontró en ese recorrido una confirmación del progreso alcanzado con el MCL40. Sin embargo, dentro del equipo evitan trasladar automáticamente ese favoritismo al Gran Premio de Italia.
“Sabemos que tuvimos un auto rápido en las últimas carreras, pero no damos nada por sentado. Este es un circuito muy diferente y podemos esperar un orden que no necesariamente refleje lo visto en Hungría y Países Bajos”, advirtió Neil Houldey, director técnico de Ingeniería Aplicada.
Las extensas zonas a fondo obligan a minimizar la resistencia aerodinámica, mientras que las fuertes frenadas de las variantes del Rettifilo y della Roggia demandan estabilidad. El paso por los pianos y las rápidas curvas de Lesmo y Ascari completan un desafío difícil de reproducir en cualquier otro escenario.

A ello se suma la gestión de la energía, que tendrá un papel decisivo. Los equipos deberán estudiar cómo recuperarla y en qué sectores utilizarla. Según Houldey, las diferentes estrategias podrían generar un efecto “yo-yo”, con autos que ganen y pierdan ventaja en distintos puntos de una misma vuelta.
En ese contexto, la preparación en el simulador y la limpieza de las sesiones de entrenamiento serán determinantes. McLaren admite que quizás no tenga el paquete más rápido en términos absolutos, pero pretende aprovechar cada oportunidad para mantenerse en la pelea.
El recuerdo de 2021
Monza ocupa un lugar especial en la historia reciente de McLaren. Allí, en 2021, Daniel Ricciardo consiguió la primera victoria del equipo después de nueve temporadas y encabezó un inolvidable 1-2 junto con Lando Norris.
La escudería suma 11 triunfos, 12 poles y 33 podios en el Gran Premio de Italia. Sin embargo, no gana en este circuito desde aquella jornada que marcó el comienzo de su recuperación.
Cinco años después, McLaren vuelve a Monza impulsado por dos victorias consecutivas y con una pieza nueva bajo el brazo. El H-Wing tendrá un nombre curioso, pero deberá cumplir una misión muy seria: ayudar al MCL40 a ser rápido en el lugar donde la velocidad todavía conserva su significado más puro.









