Nicolás Varrone decidió ponerle un punto final anticipado a su temporada en la Fórmula 2. No fue despedido ni perdió su lugar dentro de Van Amersfoort Racing: la determinación surgió del piloto y de su grupo de trabajo, después de analizar una campaña en la que los resultados quedaron lejos de los objetivos con los que había comenzado esta enorme apuesta deportiva.
Nico Varrone frenó su temporada en Fórmula 2: las razones de una decisión propia
El argentino decidió dejar VAR al no alcanzar los objetivos planteados. Los problemas en clasificación condicionaron su temporada, mientras su entorno ya trabaja en el próximo paso de su carrera.

Según pudo saber El Litoral tras dialogar con el responsable de prensa de Varrone, la decisión fue tomada por el propio piloto y su entorno. El argentino no continuará con VAR en las tres últimas fechas del campeonato, que se disputarán en Bakú, Lusail y Abu Dhabi. Su butaca será ocupada desde la ronda de Azerbaiyán por el japonés Hiyu Yamakoshi.

La salida, sin embargo, no fue producto de una pelea ni de una ruptura personal. Varrone mantiene una excelente relación con la familia Villagómez, vinculada a la estructura neerlandesa, y está especialmente agradecido por el trato y el acompañamiento que recibió durante toda la temporada.
“Gracias de corazón a todo el equipo, a nuestros sponsors y colaboradores. Y un gracias muy especial a la familia Villagómez, por habernos recibido con tanta calidez y por acompañarnos de una manera increíble durante todo este trayecto”, expresó el piloto en su despedida.
Una apuesta grande que no entregó los resultados esperados
Para Varrone, llegar a la Fórmula 2 significó abandonar temporalmente el terreno en el que había construido su nombre. Venía de competir y ganar en las principales categorías de resistencia del mundo, había sido piloto oficial de Corvette Racing, conquistó las 24 Horas de Le Mans de 2023 en GTE Am y durante 2025 manejó un Hypercar de Porsche.

A los 25 años decidió volver a los monoplazas con una meta ambiciosa: demostrar que también podía ser competitivo en la categoría inmediatamente anterior a la Fórmula 1 y mantener abierta una posible oportunidad relacionada con el desembarco de Cadillac en la máxima categoría.
La apuesta exigía una enorme adaptación. Los autos, los neumáticos, las carreras cortas y, especialmente, la clasificación de la Fórmula 2 presentan características muy diferentes a las competencias de resistencia.
Allí apareció uno de los principales problemas de su temporada. De acuerdo con la información recogida por El Litoral, al equipo le costó encontrar una puesta a punto que permitiera aprovechar correctamente el neumático blando durante la clasificación. Varrone no lograba llevar la goma a su mejor ventana de funcionamiento en la vuelta rápida y, como consecuencia, debía comenzar muchas carreras desde posiciones retrasadas.
En una categoría tan pareja como la Fórmula 2, largar desde el fondo o desde la mitad posterior de la grilla condiciona todo el fin de semana. Obliga a arriesgar en las primeras vueltas, aumenta las posibilidades de quedar involucrado en incidentes y reduce las alternativas estratégicas.
El ritmo de Varrone durante varias carreras fue mejor que el reflejado por sus posiciones finales. Sin embargo, la falta de una clasificación consistente le impidió transformar esa velocidad en resultados importantes de manera regular.
Miami, el fin de semana que mostró su capacidad
El punto más alto de su temporada llegó en Miami. No parece un dato menor: era la primera presentación de la Fórmula 2 en ese circuito y los equipos no contaban con antecedentes específicos de la categoría.
Todos comenzaban prácticamente desde el mismo lugar, sin años de información acumulada sobre la puesta a punto, el comportamiento de los neumáticos o la evolución de la pista. En ese escenario, Varrone consiguió marcar una diferencia.
El argentino clasificó sexto y terminó cuarto en la carrera Sprint, su mejor resultado del campeonato. Fue el fin de semana en el que mejor pudo mostrar su capacidad de adaptación y su velocidad cuando las condiciones de conocimiento eran similares para todos.
Después llegó Montreal. Allí fue 16° en la Sprint, pero avanzó hasta el sexto lugar en la carrera principal y además consiguió la vuelta rápida. Entre Miami y Canadá sumó 14 de los 15 puntos que obtuvo en toda la temporada.
El campeonato había comenzado en Australia, donde terminó 21° en la Sprint y 17° en la competencia principal. Tras sus buenos resultados en Estados Unidos y Canadá, llegaron fines de semana más complejos.

En Mónaco fue 12° y 20°; en Barcelona terminó 12° y 13°; y en Austria ocupó los puestos 12 y 16. En Silverstone avanzó varias posiciones durante la carrera principal, pero un contacto que dañó el alerón delantero volvió a condicionar su trabajo: fue 18° en la Sprint y 13° el domingo.
En Spa no pudo clasificarse en la Sprint y terminó 13° en la prueba principal. En Hungría quedó muy cerca de los puntos, con un 11° y un 12° puesto. En Monza volvió a sumar al finalizar décimo la carrera principal, luego de haber sido 11° en la Sprint.
El cierre llegó en Madrid. Un golpe contra el muro durante la clasificación le impidió registrar un tiempo válido. En la Sprint fue embestido por Kush Maini y quedó eliminado en la primera vuelta, mientras que el domingo consiguió completar la competencia en la 15ª posición.
En total, disputó 22 carreras, sumó 15 puntos y quedó ubicado en el vigésimo lugar del campeonato. Su compañero, Rafael Villagómez, acumuló 38 unidades.
La diferencia entre las estructuras
Los números también muestran que los inconvenientes no fueron exclusivamente individuales. Van Amersfoort Racing ocupa el noveno lugar del campeonato de equipos con 53 puntos.
La diferencia con las escuderías de punta es considerable. Campos Racing lidera con 296 unidades, seguido por Invicta Racing con 260, Rodin Motorsport con 209 y MP Motorsport con 190.
VAR solamente se encuentra por delante de Prema y AIX Racing. La comparación permite dimensionar la distancia de rendimiento que existió durante buena parte del año entre el auto de Varrone y las estructuras que pelean regularmente por las victorias.
Eso no significa que el argentino haya realizado una temporada perfecta. También cometió errores, como el golpe durante la clasificación de Madrid, y necesitó atravesar un lógico proceso de adaptación después de varios años alejado de los monoplazas.
Pero el análisis tampoco puede reducirse a sus 15 puntos. En diferentes carreras mostró un ritmo superior al resultado final y una capacidad para avanzar que muchas veces quedó limitada por la posición de largada, los incidentes o la falta de rendimiento general del conjunto.
Cuando tuvo un escenario más parejo, como ocurrió en Miami, pudo clasificar sexto y pelear en los puestos de adelante.
Una salida sin reproches
La decisión de interrumpir la temporada se tomó cuando el piloto y su entorno entendieron que ya no estaban cumpliéndose los objetivos que habían motivado su llegada a la Fórmula 2.
Continuar solamente para completar el calendario significaba sostener una inversión deportiva y económica sin señales claras de que la situación pudiera modificarse en las últimas fechas. Por eso se eligió frenar, evaluar las alternativas y comenzar a trabajar en el futuro.
No hubo reproches públicos hacia Van Amersfoort Racing. Tampoco se quebró el vínculo con la familia Villagómez. Por el contrario, Varrone destacó especialmente la relación construida durante el año y el trato recibido dentro de la estructura.
Desde el equipo también reconocieron su profesionalismo y la rápida adaptación que mostró al regresar a los monoplazas después de su extensa experiencia en autos de resistencia.
El futuro se conocerá en los próximos días
Por el momento, Varrone no anunciará inmediatamente cuál será su próximo destino. Su círculo cercano se tomará algunos días para evaluar las posibilidades y encontrar el lugar más conveniente para continuar su carrera deportiva.
Las alternativas pueden incluir un regreso a las competencias de resistencia, donde conserva prestigio, experiencia y relaciones importantes, aunque todavía no existe un proyecto confirmado oficialmente.
“Espero poder contarles muy pronto sobre mi futuro”, anticipó el piloto.
La temporada de Fórmula 2 no terminó como había imaginado. Pero su paso por la categoría tampoco puede resumirse únicamente en una posición dentro del campeonato. Varrone asumió un riesgo enorme al dejar un ambiente en el que era ganador para medirse nuevamente en monoplazas, enfrentó una adaptación difícil y tuvo momentos en los que dejó en claro que su velocidad seguía presente.
Lo que pudo conocer El Litoral es que no dan por cerradas las negociaciones con equipos de la Fórmula 2, además confirmó la continuidad junto al equipo Corvette Racing by Pratt Miller Motorsports, dentro de la categoría GTD Pro dentro de la categoría IMSA que tendrá la próxima fecha en la competencia Petit Le Mans el fin de semana del 03 y 04 de octubre.
Ahora eligió detenerse antes de que continuar dejara de tener sentido. Su próximo desafío todavía no tiene nombre, equipo ni categoría.








