Con las posiciones de largada ya establecidas, el foco de las escuderías se desplazó hacia un factor crucial: la gestión estratégica. Tras examinar los datos recolectados durante la jornada del sábado, Pirelli arribó a una conclusión que promete alterar el rumbo del Gran Premio de Gran Bretaña. Al contrario de los pronósticos iniciales, el nivel de degradación del caucho resultó inferior a lo estimado, transformando la alternativa de un único paso por los boxes en la vía más veloz para cubrir los 52 giros al trazado británico.
Silverstone apunta a una sola parada: la estrategia que puede definir el Gran Premio
Tras la clasificación, Pirelli revisó sus previsiones y concluyó que el desgaste de los neumáticos fue menor al esperado. Todo indica que la mayoría de los equipos apostará por una única detención en boxes, aunque un Auto de Seguridad podría cambiar por completo el desarrollo de la carrera.


De acuerdo con los cálculos computarizados de la firma proveedora, realizar un solo recambio de cubiertas ofrece un beneficio de aproximadamente 13 segundos frente a la opción de ingresar en dos oportunidades. El rendimiento de los compuestos tomó por sorpresa a los especialistas de la marca italiana, quienes explicaron que este fenómeno se debe a la eficiencia de los monoplazas actuales para administrar la carga y la energía en una pista tan rápida y exigente como la de Silverstone.
La planificación que se perfila como la principal consiste en iniciar la competencia con el neumático medio (C2) para luego efectuar el recambio entre las vueltas 24 y 30, instalando el compuesto duro (C1) con el objetivo de rodar hasta la bandera a cuadros.

Como plan de contingencia, ciertas estructuras podrían elegir prolongar el tramo inicial con el neumático medio y colocar las gomas blandas (C3) entre los giros 29 y 35. Del mismo modo, surgen otras combinaciones posibles, tales como comenzar el Gran Premio con el caucho más rígido para finalizar con los intermedios, o proponer una largada veloz con blandos y hacer el resto del recorrido con el neumático de mayor durabilidad.
Por otra parte, un detalle derivado de la tanda cronometrada podría cobrar relevancia ante una eventual neutralización. La escudería Mercedes se vio obligada a gastar seis sets de neumáticos blandos a lo largo de las fases clasificatorias, en tanto que Ferrari cuidó mejor sus compuestos y finalizó la jornada con un juego fresco a favor. Esta disparidad representaría un beneficio táctico para pilotos como Charles Leclerc y Lewis Hamilton si el auto de seguridad ingresa en la parte definitoria de la prueba, abriendo la ventana para calzar gomas nuevas.








