Con siete fechas más un partido postergado (Independiente- River) por jugar, los clubes que componen la máxima categoría del fútbol argentino iniciaron hace más de una semana una revuelta que, si bien está enmarcada en la cesión de jugadores a la Selección sub 23 que participarán del Preolímpico, tiene un trasfondo económico.

































