América Latina es la región más desigual del planeta en términos económicos. Y, lejos de achicarse, la brecha entre quienes más tienen y quienes menos no para de crecer. Para muestra, basta un dato: el 1 % más rico de América Latina y el Caribe posee el 43,5 % de la riqueza total, mientras que la mitad más pobre solo tiene el 0,8 %.

































