La Paciencia estratégica viene de la Banda Oriental
El reloj de Ernesto Talvi desafía la urgencia de la “inflación cero”
El flamante asesor del equipo de Luis Caputo, "padre de la estabilidad uruguaya", formulaba advertencias meses atrás: la solidez del programa económico corre riesgo si se prioriza la rapidez sobre la coherencia. Su mirada sobre los mercados internacionales y el acuerdo con la UE.
Ernesto Talvi, padre de la estabilidad en la economía uruguaya.
En los pasillos del Palacio de Hacienda, el eco de los pasos de Ernesto Talvi suena con una cadencia distinta. El ex canciller uruguayo y doctor por la Universidad de Chicago, recientemente incorporado como pieza clave en la mesa chica de Luis Caputo, ha traído consigo una dosis de "paciencia estratégica" que choca, al menos en los tiempos, con la narrativa de la Casa Rosada.
Mientras la gestión de Javier Milei redobla la apuesta por una inflación que empiece con el número “cero” para el mes de julio de este año, Talvi desempolva su manual de los años 90 para recordar que los milagros económicos suelen requerir más tiempo de gestión.
Inaugurado en 1939, producto del tablero del arquitecto Antonio Pibernat, el edificio del Ministerio de Economía -contiguo a la Casa Rosada, hacia el sur, Hipólito Yrigoyen mediante- representa una transición del estilo académico hacia el modernismo. ¿Es el paso de Talvi un cambio de la ortodoxia libertaria a una heterodoxia realista?
La sede del ministerio de Economía de la Nación en CABA.
Según la consigna del modernismo, “la forma sigue a la función”. El axioma de Louis Sullivan sugiere que el diseño debe ser determinado exclusivamente por su propósito, utilidad y necesidades funcionales, eliminando la ornamentación superflua.
Esta visión marca un matiz técnico significativo frente a la promesa presidencial. Talvi sostienía, al menos hasta ser funcionario argentino, que "usar el impuesto inflacionario para acumular reservas" es una herramienta que, aunque dolorosa, otorga una solidez al programa que la "prisa" política podría erosionar.
Milei "apura" una inflación que empieza con "cero". REUTERS/David 'Dee' Delgado
¿Es la prisa disfuncional al propósito antiinflacionario de Milei? "A veces, estar un poco apurado por conseguir los objetivos conspira contra la coherencia y la solidez del programa", ha deslizado en foros como la Conferencia Anual de FIEL. Lo dijo a mediados de noviembre en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
El regreso a los mercados: entre bonos y realismo
Más allá de la extraordinaria alteración de los mercados por el conflicto en Medio Oriente, que distorsionan el análisis, otro de los pilares del pensamiento Talvi es el cronograma de regreso al financiamiento voluntario.
Luis Caputo ha recibido críticas por no buscar financiamiento en mercados internacionales; el ministro ha apostado (al menos hasta antes de la guerra) a emisiones de US$ 150 millones -buscando los dólares del colchón- en el mercado interno y bajo legislación local.
Mientras la Argentina busca despejar incertidumbres financieras para los próximos dos años, el economista uruguayo ha recordado que en su país el retorno al mercado internacional de bonos tomó dos años de estabilidad ininterrumpida. Allí la evidencia oriental parece estrechar la diestra de Caputo.
Más complejo es el camino hacia el Investment Grade (grado de inversión), un hito que Uruguay alcanzó recién en el octavo año del programa.
Talvi sugiere asociaciones con firmas europeas en la industria nacional.
En un contexto donde la industria local muestra caídas interanuales -con un IPI manufacturero que retrocedió un 3,2% en enero- y la construcción pública es un motor apagado, Talvi cree que la estabilidad productiva debería venir de la mano de un cambio en la matriz de inversiones, mirando menos a Washington y más a Bruselas.
La apuesta por Europa frente a la "lógica Trump"
En el esquema de geopolítica económica que Talvi proponía antes de sumarse al equipo de Caputo, la Unión Europea (UE) es la clave para transformar el PBI argentino, más allá de los aportes en marcha del RIGI, con Vaca Muerta y la minería en desarrollo.
El funcionario se ha mostrado escéptico frente a la "lógica del sometimiento" o la "ley del más fuerte", que atribuye a la administración de Donald Trump, prefiriendo la previsibilidad de las reglas europeas para su sostenibilidad en el tiempo.
Talvi defiende que el acuerdo Mercosur-UE es, en realidad, una "mini integración" institucional. Con inversiones del viejo continente que multiplican por 25 a las chinas en la región. Su objetivo es atraer una "segunda ola" de capitales hacia cadenas de producción sofisticadas que permitan revertir el actual estancamiento fabril.
Un equilibrio delicado
La posición de Ernesto Talvi dentro del equipo económico parece presentarse como un contrapeso técnico. Su rol es garantizar que el "ancla fiscal" -que ya muestra un superávit primario de $7,5 billones en el primer bimestre- no se rompa por la presión de mostrar resultados rápidos.
El desafío para el Gobierno será armonizar la mística de la "inflación cero en julio" con la hoja de ruta de un hombre que sabe que la estabilidad verdadera no se construye con promesas de calendario, sino con paciencia estratégica y reformas estructurales que, incluso sancionadas en el Congreso o con decretos, a veces, toman una década en madurar.