El ajuste fiscal de la administración Milei es el declarado "ancla" fundamental para estabilizar la macroeconomía argentina, principalmente al eliminar la necesidad de emisión monetaria para financiar el déficit. Sin la motosierra, el escenario más probable habría sido una espiral hiperinflacionaria; pero el beneficio no está exento de costos.
Santa Fe aportó al ajuste de Javier Milei el equivalente a US$ 327 por cada uno de sus habitantes
El “ancla fiscal” fue decisiva para evitar la hiperinflación. El costo se repartió entre Nación y provincias. La administración Pullaro sufre el segundo mayor recorte nominal de recursos entre sus pares, desde enero del 2024.

Mientras el modelo aún espera que mejore el perfil crediticio y se reduzca el riesgo país para facilitar las inversiones y recomponer el mercado interno con crecimiento más homogéneo, el cambio de régimen tiene sus “perdedores”, y entre ellos están las provincias.

Un reciente análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) sobre el período comprendido entre enero de 2024 y febrero de 2026 revela que la motosierra fiscal no golpeó a todos por igual. Y Santa Fe está entre los distritos que más sobrellevan el peso del proceso.
Según el centro de estudios que dirige Nadin Argañaraz, Santa Fe sufrió una “pérdida acumulada” de $2.531.725 millones (en moneda constante de febrero de 2026). La suma alcanza el equivalente a unos US$ 1.206 millones en dólares corrientes.
La caída de recursos
En el consolidado de las 23 provincias, la caída de recursos alcanzó los $36 billones de pesos constantes. En este mapa del ajuste, Santa Fe quedó posicionada en un lugar crítico: es la segunda provincia con mayor pérdida nominal de recursos totales, solo superada por la provincia de Buenos Aires
La poda sobre las arcas santafesinas se ejecutó a través de dos canales. En Transferencias No Automáticas (Discrecionales), la administración Pullaro sufrió una sangría de $1.054.089 millones de pesos constantes. El estudio compara siempre con relación al monto promedio mensual de 2023.
En este rubro, que depende de la voluntad política del Ejecutivo Nacional, Santa Fe ocupa el segundo puesto nacional en caída absoluta, detrás de Buenos Aires y por delante de La Rioja.
La Caja de Jubilaciones
En este rubro de “transferencias discrecionales” se inscribían los incumplimientos del gobierno central con la Casa Gris para cumplir acuerdos fiscales que obligan a la presidencia a compensar el déficit fiscal de sistemas previsionales provinciales no transferidos, por parte de distritos que cedieron recursos a la Anses.
En la primera semana de abril, el gobierno de la provincia alcanzó un acuerdo significativo con la administración central (ANSES) para recibir 12 cuotas mensuales de $10.000 millones cada una, “a cuenta” de un acuerdo final por la deuda acumulada. La provincia “suspendería” la demanda contra Nación, supeditada a un entendimiento final.

Si el “peor acuerdo es mejor que el mejor conflicto”, resta saber qué pasará en la Legislatura santafesina con ese acuerdo. Mientras tanto, de ejecutarse, el “recorte” de transferencias a Santa Fe se reduciría.
Transferencias automáticas
Pero además Santa Fe padece -como todos los distritos subnacionales- los recortes vinculados a la coparticipación automática, que dependen de la recaudación de impuestos como IVA y Ganancias. Por la baja relativa en la actividad económica, en el comparativo, Santa Fe dejó de percibir $1.477.636 millones.

Nuevamente, la provincia se ubicó como la segunda más perjudicada en términos nominales en este apartado. Al sumar ambos conceptos, el "tijeretazo" total para Santa Fe asciende a $2.531.725 millones de pesos (a valores de febrero de 2026), lo que equivale a una pérdida de 1.206 millones de dólares corrientes
Iaraf ofrece un análisis “per cápita” del ajuste a las provincias. Cuando el análisis se traslada al bolsillo de los ciudadanos, el impacto per cápita en Santa Fe fue de 686.349 por habitante. En moneda extranjera, la provincia “aportó” al ajuste libertario el equivalente a US$ 327 por cada habitante de la provincia.
En el análisis per cápita: Santa Fe ocupa un lugar intermedio. El podio de la pérdida por habitante lo lidera La Rioja, seguida por Tierra del Fuego y Formosa.








