El Gobierno de Javier Milei, a través del Decreto 478/2026 publicado en el Boletín Oficial, ha establecido un marco legal para captar hasta US$5.000 millones en operaciones de crédito público con los que Economía se propone despejar el horizonte financiero, abrir la confianza de inversores y acumular reservas.
Decreto para autorizar a Economía a tomar hasta US$ 5 mil millones de créditos garantizados
En lo inmediato Luis Caputo busca refinanciar deuda con tasas más bajas antes de regresar a buscar fondos con bonos en mercados internacionales. El gobierno se somete a la jurisdicción de Nueva York, sin renunciar a la inmunidad de ejecución de la República Argentina o sus agencias respecto a bienes soberanos y el presupuesto.

El financiamiento se realizará mediante préstamos con entidades financieras internacionales de trayectoria, utilizando garantías parciales del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo.
La medida faculta al Ministerio de Economía a incluir cláusulas de prórroga de jurisdicción a favor de los tribunales de Nueva York, una práctica estándar para atraer capitales internacionales bajo condiciones de mercado que suele tener fuerte resistencia de la oposición en la política nacional.
De todas maneras, si bien se renuncia a la inmunidad de jurisdicción para reclamos vinculados a estos contratos, el decreto es explícito en preservar la inmunidad de ejecución sobre activos críticos, tales como las reservas del Banco Central, bienes del dominio público, activos militares y patrimonio cultural.

La coordinación recae conjuntamente en la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de Finanzas.
Despejar temores de mercado
La estrategia del Ministerio de Economía busca reducir la percepción de riesgo y el costo del endeudamiento mediante dos mecanismos clave. El primero de ellos es la mitigación de riesgo vía multilaterales. El BM comprometió un respaldo por US$ 2.000 millones y el BID por otros US$ 550 millones.
En Casa Rosada existe expectativa de que se sume la CAF. El gobierno busca perforar la tasa de interés que el mercado exigiría a un bono soberano tradicional. Por cada 100 puntos básicos del EMBI (Emerging Markets Bond Index), elaborado por el banco de inversión norteamericano J.P. Morgan, el país debería pagar una sobretasa del 1%.

Por estas horas el RP es de 420 puntos básicos, por encima de los 185 que marcaba entre 2005 y 2007, pero muy por debajo de los 1.900 puntos que alcanzó con “la 125” y la disputa con el campo, o de los 1.100 puntos del canje de Martín Guzmán.
La adopción de la "Ley Nueva York" funciona como un aliciente para los bancos internacionales, despejando temores sobre la resolución de posibles controversias legales bajo normativa local
El objetivo inmediato es despejar el horizonte de pagos, especialmente de cara a los vencimientos de deuda de julio, para los cuales el Palacio de Hacienda ya habría asegurado un alto porcentaje de los fondos necesarios.
Al operar con garantías de organismos internacionales, Argentina podría obtener financiamiento a tasas sensiblemente más bajas que las actuales del mercado secundario de bonos, renovando vencimientos con mejores condiciones.
Existe la posibilidad de que el Ministerio de Economía colabore con el BCRA en la compra de dólares para robustecer la posición de divisas con vistas a los pagos de deuda, aprovechando momentos de mayor liquidación (por parte del campo) y relativa estabilidad cambiaria.
Según el economista Amilcar Collante, el Tesoro Nacional compró US$ 600 millones el 17 de este mes y ya tienen en la cuenta US$ 3.680 millones para el pago de Julio. El compromiso ronda los US$4350 millones entre amortizaciones de capital y pago de intereses.
Los vencimientos
Hasta el final del mandato de Javier Milei (10 de diciembre de 2027), Argentina enfrenta un calendario de vencimientos de deuda exigente, especialmente en moneda extranjera, con picos importantes en 2027 (año electoral).
Estimaciones recientes de consultoras privadas estiman los vencimientos de este año entre US$ 8.200 a US$ 10.400 (privados y FMI). En 2027 suman otros US$ 21.100 a 23.600 millones, en cálculos “prudentes” .

Los montos se refieren principalmente a deuda en moneda extranjera (bonos soberanos/Globales y Bonares, BOPREAL, repos con bancos, FMI y multilaterales). Excluyen tenencias intra-sector público.
El ministro Luis Caputo ha afirmado que todos los vencimientos del mandato están cubiertos, mediante refinanciamiento, garantías multilaterales y posible retorno a mercados internacionales. Hay negociaciones para extender repos.








