Fortalezas nuevas y viejas debilidades de la economía Argentina ante el shock externo de Medio Oriente
El organismo advierte impactos energéticos, alimenticios y financieros. El país los enfrenta con superávits en hidrocarburos y granos, pero con reservas internacionales netas que apenas se recuperan desde saldos negativos. Economía suelta pesos; ¿van a recuperación o a inflación?
La guerra tensiona más a la economía, según especialistas del FMI. Foto: Reuters
Un grupo de economistas del FMI advirtió este lunes que la escalada bélica en Medio Oriente ya está configurando un escenario de estanflación global: bajo crecimiento con alta inflación, que la OCDE ya anualiza en 4,2%. Para Argentina, esto supone reducir el pronóstico de crecimiento del 4% del PBI, aunque el organismo aún no revisó esa cifra.
Mientras Estados Unidos lleva tropas a las fronteras iraníes, con la amenaza de profundizar el conflicto y sus consecuencias, el organismo instó a los gobiernos a tomar medidas para contener la suba de precios energéticos, al tiempo que advirtió sobre la exposición de quienes tienen deuda y escasas reservas, dos de los frentes que exponen a la economía de Milei.
Argentina ha avanzado en su soberanía energética (Rigi y Vaca Muerta mediante) y es exportadora neta de energía; tuvo un superávit sectorial de US$ 7.815 millones en 2025.
Además, en enero de este año el rubro de combustibles y energía aportó exportaciones por US$ 781 millones y febrero -si bien registró una caída interanual en las exportaciones de energía del 12,2%- cerró con US$ 1.563 millones de dólares en el acumulado del bimestre.
Las importaciones se redujeron a pesar de la "apertura".
Es el caso, por ejemplo, de los costos de producción agrícola. Si bien Luis Caputo viene de celebrar que las exportaciones podrían escalar de US$ 36 mil millones a US$ 42 mil millones, desde el FMI se alerta sobre una fuerte presión en el precio de los alimentos y las cadenas de suministro, lo que podría elevar los costos de los fertilizantes y el transporte para el campo argentino.
A pesar del ruido externo, el FMI ratificaba en enero que Argentina era un "punto brillante" en términos de rebote económico, aunque en términos relativos y con asteriscos. Por ahora se mantiene la proyección de un aumento del PBI por encima del promedio mundial del 3,3% y regional del 2,2%, según las últimas proyecciones del organismo al comenzar el año. Cifras que aúnno se atrevió a revisar.
Pero el conflicto de Medio Oriente pone en especial la mira en la debilidad de los pronósticos de crecimiento previos de Brasil (1,6%) y México (1,5%), que suponen para la Argentina la búsqueda de mercados alternativos, incluso antes de verificar cuánto durará el conflicto de Medio Oriente. Hay camios estructurales en la economía global, antes de la guerra.
Con problemas en las ventas a Brasil, Stellantis reduce su producción en El Palomar.
Solo por mencionar un ejemplo, Stellantis eliminará desde mayo uno de sus dos turnos en su planta de producción de Peugeot 208 y 2008 en Palomar (Buenos Aires), y no por debilidad del mercado interno sino por menor demanda de Brasil, donde las empresas chinas ya tienen factorías y ofrecen productos más modernos a precios más competitivos.
La debilidad de las reservas
El comunicado del FMI refleja además una tensión que ya se venía advirtiendo respecto de las reservas internacionales negativas en la Argentina, por un monto que siempre se guarda como secreto de Estado.
Es cierto que el Banco Central (BCRA) ha comprado un total de U$S 3.786 millones desde el 2 de enero hasta finales de marzo, un 73% más del compromiso oficial asumido con el FMI (que era del 5% de las operaciones diarias en el mercado libre de cambios).
Pero al mismo tiempo, a fines de enero de 2026, las reservas brutas superaban los U$S 45.000 millones, pero por fluctuaciones en el valor de las tenencias y pago de deuda, se sitúan en US$ 43.702 millones.
El BCRA compra dólares y vuelca pesos. El Tesoro ya no "seca" todo o que se vuelca. Crédito: Xinhua
Respecto de los shocks advertidos por el FMI, la economía interna argentina dará cuenta del primer impacto en su inflación de marzo, que podría volver a crecer por encima del 3% mientras el ecosistema de debate económico argumenta a favor y en contra de la estanflación. En enero, el Estimador Mensual de la Actividad Económica creció 1,9% interanual y 0,4% respecto de diciembre.
Según los críticos del gobierno, la falta de pesos en la calle y el nivel de las tasas afectan la capacidad de reactivación. Eso mientras el mercado ya le pone 52% de probabilidad a una suba de tasas de interés de la Reserva Federal de EE. UU., lo que encarecería el acceso al crédito para países emergentes como Argentina.
Pero más allá de ese escenario financiero internacional, el gobierno mantiene su decisión de recomponer un mercado financiero interno. En materia de tasas internas, las Lecap abril cerraron la pasada semana en 28% y la caución a 3 días en 19%.
Para los bonos en pesos, la tasa fija promedió la pasada semana con rendimientos entre 1,9% y 2,2% de tasa efectiva mensual: Los bonos CER (ajustan por inflación) ofrecieron rendimientos de entre menos 7,2% y 11% de tasa nominal anual según reportes de Facimex.
El Banco Central está a su vez inyectando liquidez para hacer bajar las tasas pasivas, y bajando encajes para multiplicar el efecto sobre tasa activas, con la idea de reactivar el crédito. Las tasas de interés reales se hunden por debajo de la inflación, incluyendo la de plazos fijos (-9%).
La oferta de pesos podría crecer, pero la incertidumbre es si la demanda de pesos también lo hará. Más circulante podría presionar a la inflación o recomponer algo del consumo deprimido en el país.