Cayó en febrero la importación de bienes de consumo
Argentina acumula 27 meses de superávit de la balanza comercial
Los datos del segundo mes del año dejaron un saldo positivo de US$ 788 millones. Hubo exportaciones por US$ 5,9 mil millones. La balanza energética es decisiva en el resultado, pero el campo sigue siendo el mayor protagonista.
Las importaciones retrocedieron en medio del debate por la apertura.
El intercambio comercial argentino de bienes correspondiente a febrero de 2026 reveló un superávit comercial de 788 millones de dólares, resultado de exportaciones por 5.962 millones e importaciones por 5.174 millones, según difundió el Indec este jueves. Fue el resultado más bajo en 7 meses, aunque acumula 27 períodos consecutivos en positivo.
En el segundo mes del año, los diez principales productos exportados por Argentina concentraron el 51,5% del total de las ventas nacionales al exterior.
La agroindustria sigue siendo la principal generadora de dólares genuinos.
Según la Nomenclatura Común del Mercosur, los dos principales productos fueron trigo y morcajo (excluidos trigo duro y para siembra): 10,0% y oro para uso no monetario (formas en bruto, excluido en polvo, de aleación dorada o bullón dorado): 7,5%.
A ellos se sumaron la harina y pellets de la extracción del aceite de soja: 6,5%; aceites crudos de petróleo: 5,4%; vehículos automóviles para transporte de mercancías: 4,9%; maíz en grano: 4,8%; aceite de soja en bruto: 4,3%; carne bovina 3,0%; carbonatos de litio: 2,7% y aceite de girasol, en bruto: 2,4%.
El lugar de las importaciones
A su vez -siempre en febrero de 2026- las importaciones totales de Argentina alcanzaron los US$ 5.174 millones, lo que representó una caída interanual del 11,8%.
Las diez principales partidas importadas concentraron el 33,1% del total de las compras al exterior. Estas fueron: vehículos automóviles principalmente para transporte de personas: 7,2%; habas (porotos) de soja, incluso quebrantadas: 6,8% y partes y accesorios de vehículos automóviles: 5,1%.
En medio del debate por "la apertura", febrero llegó con retroceso de importaciones.
Siguen en la lista teléfonos y aparatos de emisión, transmisión o recepción de voz, imagen u otros datos: 3,0%; vehículos automóviles para transporte de mercancías: 2,8%; bombas de aire o vacío, compresores de aire y ventiladores: 2,8%; medicamentos: 1,5% y sangre humana o animal para usos terapéuticos, antisueros y productos inmunológicos: 1,4%.
En la nómina hay además máquinas automáticas para tratamiento o procesamiento de datos: 1,3% y aceites de petróleo o de mineral bituminoso (excepto los crudos): 1,3%.
Las importaciones según su uso económico señala la adquisición de bienes intermedios: 34,4% (US$ 1.779 millones); bienes de capital: 20,5% (US$ 1.061 millones); piezas y accesorios para bienes de capital: 17,8% (US$ 921 millones); bienes de consumo: 15,5% (US$ 802 millones); vehículos automotores de pasajeros: 7,2% (USD 370 millones); combustibles y lubricantes: 2,8% (US$ 145 millones).
El rol de la balanza energética
Los números globales indican un retroceso en las importaciones en medio de los cuestionamientos de la industria nacional por la apertura económica. Pero la aparente contradicción se explica por los efectos de la balanza energética.
La caída interanual del 11,8% en las importaciones durante febrero se debió principalmente a una disminución del 14,9% en las cantidades importadas, a pesar de un aumento del 3,7% en los precios
Las manufactyuras de origen industrial, lejos de un lugar protagónico. Sube la energía.
A consecuencia de la irrupción de Vaca Muerta en la economía nacional, combustibles y lubricantes (CyL) registraron la mayor caída porcentual general con un 36,8% (US$ 85 millones menos), impulsada tanto por una baja en las cantidades (-17,2%) como en los precios (-23,5%).
La balanza comercial energética registró un superávit de US$ 7.750 millones los últimos 12 meses. Sólo en febrero el superávit fue de US$ 486 millones.
Por su parte, en febrero la importación de bienes de consumo no creció, sino que registró una caída interanual del 3,0% (equivalente a US$ 25 millones menos de compras al exterior). La baja se debió a una disminución del 3,3% en las cantidades importadas, lo cual contrarrestó el leve aumento del 0,3% que tuvieron sus precios
Sin embargo, si se analiza el acumulado del primer bimestre (enero y febrero de 2026), la importación de este rubro sí experimentó un leve crecimiento del 1,3% en comparación con el mismo período de 2025. Este resultado positivo acumulado se impulsó por un aumento del 1,0% en las cantidades y del 0,3% en los precios.