El empleo registrado volvió a caer en mayo y acumuló 13 meses seguidos de retrocesos, una de las peores rachas de la historia argentina contemporánea, comparable solo con grandes crisis como la de los años 90 y el colapso del programa de Martínez de Hoz al final de la dictadura militar, entre 1981 y 1982.
El empleo registrado volvió a caer en mayo y suma 13 meses consecutivos de retrocesos
En el quinto mes del año se perdieron 6.971 trabajos asalariados. Contra noviembre de 2023 ya son 337.365 menos.

Según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en mayo el empleo asalariado perdió 6.971 puestos. Desde noviembre de 2023, la caída acumulada asciende a 337.365 empleos, con la industria y el comercio entre los sectores más afectados, con bajas del 4,5% y 3,1%, respectivamente.
Por sector, en mayo el empleo privado registrado cayó en 9.056 puestos. Esa baja fue parcialmente compensada por la incorporación de 736 trabajadores públicos, 1.356 en casas particulares y 2.676 monotributistas.
Desde noviembre de 2023, todos los sectores registran pérdidas: el privado formal redujo 241.176 puestos (-3,8%); el sector público, 79.865 (-2,3%); y casas particulares, 16.324 (-3,4%). En total, se perdieron 337.363 empleos (-3,3%).

Los datos son aún peores si se toma como fuente a la Superintendencia de Riesgos de Trabajo de Nación (SRT) que informó para el mismo período del año 411.613 puestos de trabajo registrados perdidos (-70.217 en mayo), lo que representa una destrucción equivalente al 4,2% del total de puestos de trabajo registrados (de 9.857.173 a 9.445.560).
Esta catástrofe laboral fue parcialmente amortiguada por la creación de 160.575 monotributistas, lo que profundiza la precarización y la pérdida de ingresos. Ese proceso coincide con uno de los objetivos del gobierno nacional, que impulsa una reforma laboral que, como ocurrió en los años 90, no genera empleo, sino que recorta derechos y deteriora las condiciones de trabajo.
Un informe de la consultora Audemus, dirigida por el exministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas, advirtió esta semana que, por primera vez en la serie, menos de la mitad de los puestos de trabajo son asalariados formales: 48,1%, frente al 50% de 2023 y al 53,8% de 2016. El informe define este dato como “un punto de inflexión a atender”, porque marca una aceleración de la precarización laboral en el país.

La caída del empleo, como señaló en su cuenta de X Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, se ubica en niveles similares a los del período abril de 2018-enero de 2020, durante la gestión de Mauricio Macri, cuando se perdieron 293.460 puestos de trabajo.
Por provincias, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 el empleo solo creció en Neuquén (7,6%), Río Negro (3,4%) y San Juan (0,4%). Las jurisdicciones más golpeadas por las políticas nacionales fueron Santa Cruz (-17%) y Tierra del Fuego (-16,8%), seguidas por provincias del norte como Formosa (-12%), Catamarca (-11,7%), Santiago del Estero (-11,3%), Chaco (-10,7%) y La Rioja (-10,7%).
En Santa Fe, desde noviembre de 2023 se perdieron unos 18.000 empleos registrados: de 523.700 se pasó a 505.700. La caída se aceleró en los primeros cinco meses de 2026, con 6.100 puestos menos, pese al anuncio del gobierno provincial sobre la creación de 8.694 empleos en el primer semestre como resultado de los incentivos fiscales aplicados este año.









