Hay una gran preocupación en las empresas constructoras de la provincia de Santa Fe, frente a la caída de recursos del Estado provincial para continuar con el ritmo de obras públicas, que fue muy importante en los últimos años; y podrían correr riesgo unos 2.000 puestos de trabajo aproximadamente. El recorte de más de 2.500 millones de pesos que sufrirá el Estado santafesino producto de los beneficios fiscales otorgados por el gobierno nacional en esta semana, profundizaría la compleja situación del sector.

































