La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) reglamentó el 16 de enero pasado que las sumas abonadas en 2022 en concepto de pago de servicios educativos públicos y/o privados incorporados a la enseñanza oficial, incluyendo las clases particulares, pueden ser deducidas del Impuesto a las Ganancias.

































