Argentina sumó ocupación, pero con deterioro en la calidad del trabajo. Es la conclusión del informe “Cuenta de generación del ingreso e insumo de mano de obra” del INDEC correspondiente al tercer trimestre de 2025.

Al tercer trimestre del 2025, la "Cuenta de generación del ingreso e insumo de mano de obra” que mide el organismo estadístico marcó un contraste respecto a la expansión del trabajo en la economía argentina.

Argentina sumó ocupación, pero con deterioro en la calidad del trabajo. Es la conclusión del informe “Cuenta de generación del ingreso e insumo de mano de obra” del INDEC correspondiente al tercer trimestre de 2025.
La radiografía otorga datos sobre cómo se reparte el valor agregado entre salarios y excedente empresario, y qué tipo de empleo se usa para producirlo. El resultado al mes de septiembre es que subió el empleo, pero a fuerza del cuentapropismo y el trabajo no registrado.

En datos, el tercer trimestre muestra que los puestos de trabajo totales alcanzaron 22.668 mil (22,7 millones) y crecieron 2% interanual. El salto lo empujó el empleo no asalariado, con un alza de 5,2%, mientras que el asalariado avanzó apenas 0,9%. En tanto que los registrados quedaron en 0% y los no registrados subieron 2,8%.
Además de los puestos laborales, el informe detalla las horas efectivamente trabajadas. En el tercer trimestre de 2025, las horas totales (anualizadas) fueron 36.115 millones, con una suba interanual de 0,7%.
"La mayor cantidad de puestos no vino acompañado de un crecimiento equivalente de la cantidad de horas trabajadas totales de la economía", marca la consultora Equilibra en su interpretación, comparándola con la medición de los últimos cuatro trimestres.

El desglose de horas trabajadas explica que en asalariados registrados cayó -1,7%, la de asalariados no registrados subió 3,6% y el tiempo de los no asalariados: +3,3%. Es decir, el segmento informal y cuentapropista traccionó la suba, mientras el empleo formal tuvo más tiempo ocioso en términos generales.
El informe del INDEC concluye cómo se reparte el Valor Agregado Bruto (VAB) entre remuneraciones, ingreso mixto, impuestos netos de subsidios y excedente empresario. En el tercer trimestre de 2025, sobre un VAB de $762.604.603 millones anualizados, la remuneración al trabajo asalariado fue 43,4%, con una mejora de 0,54 puntos porcentuales frente a igual trimestre de 2024.
En la otra punta, el excedente de explotación bruto representó 44,2% del VAB, pero cayó 1,53 puntos interanuales. El informe atribuye esa baja, principalmente, a retrocesos en la participación del excedente en el comercio y la industria manufacturera. En el medio quedó el ingreso mixto bruto que fue de 13,6% del VAB, subiendo 0,56 puntos interanuales.

En su análisis, Equilibra compara la última medición contra el tercer trimestre de 2023, al momento de asumir la gestión de Javier Milei. Plantea que la producción (VAB) quedó estable, pero los puestos crecieron 1,8%, entendiendo o que hubo una caída en la productividad medida por puesto o se necesitó más empleo para sostener el mismo nivel de actividad.
En ese marco, se intuye la merma de empleo asalariado formal por modalidades más precaria, en una actividad cuyo mapa sectorial marca que las finanzas y minería fueron los sectores más dinámicos a lo largo del año pero con menor requerimiento de puestos de trabajo en comparación de la industria, el comercio y la construcción que tuvieron una magra producción anual.
En el primer trimestre de 2025, la remuneración al trabajo asalariado (RTA) llegó al 49,1% del VAB, con una mejora fuerte contra el piso del 1T-2024. En el tercer trimestre, en cambio, esa participación bajó a 43,4%. En la continuidad del año, el salario perdió peso, mientras el excedente empresario (EEB) se mantuvo en 44,2% del VAB.

Al mismo tiempo, la actividad medida como VAB anualizado creció: de $606.528.962 millones en 1T-2025 a $762.604.603 millones en 3T-2025. La economía se agranda, pero el reparto se diversificó.
En cantidad de puestos, el mercado laboral se mostró invariable: 22.688 mil tanto desde enero hasta septiembre. Pero el movimiento entre trimestres da cuenta de una precarización. En el 1T los asalariados registrados fue de -0,6% interanual, con alzas en no registrados (+0,8%) y no asalariados (+4,7%). Para el 3T, el patrón se reforzó: los registrados no crecieron (0,0%), mientras avanzan informales (+2,8%) y cuentapropistas (+5,2%).
La otra señal que se enfrió en el año fue la intensidad del trabajo. En el 1T-2025, las horas trabajadas anualizadas fueron 34.024 y crecían 1,9% interanual, incluso más que los puestos (+1,1%). En el 3T-2025, las horas subieron a 36.115, pero el ritmo bajó a +0,7% y quedó por debajo del avance de puestos (+2,0%). El empuje de horas vuelve a venir de los segmentos más frágiles: caen las horas de los asalariados formales (-1,7%) y suben en informales (+3,6%) y no asalariados (+3,3%).