A julio de 2026, la industria argentina registró el cuarto peor desempeño entre 84 países; solo Palestina, Qatar y Bulgaria obtuvieron resultados inferiores, según la ONUDI (Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial) y está 11,2% por debajo de 2023; mientras que en el mismo período de tiempo la media de los 84 países creció 5,9%: Brasil +2,7%, EE.UU. +2,1%, China +19,7%
La industria argentina tuvo el 4° peor desempeño mundial
Solo Palestina, Qatar y Bulgaria tuvieron un comportamiento peor, de acuerdo con los datos del ONUDI, un organismo de Naciones Unidas.


La particularidad del caso argentino es que la actividad industrial cayó sin guerras, bloqueos ni sanciones. El retroceso responde a una decisión política: otorgar ventajas excepcionales a unos pocos sectores primarios, como la energía y la minería, mientras se desprotege al resto en un contexto de apertura importadora y dólar barato.
Los países a los que peor les fue son Palestina ya que la industria de Gaza está paralizada desde octubre de 2023; Qatar porque Irán bombardeó sus complejos industriales en marzo y sus exportaciones de gas cayeron 96%; y Bulgaria como consecuencia de la crisis automotriz europea y sanciones a la dueña de su única refinería.
De acuerdo con el último relevamiento del Indec, la industria manufacturera argentina cayó 4,9% interanual, donde 12 de las 16 divisiones industriales registraron bajas frente a un año atrás, mientras que el uso de la capacidad instalada utilizada se retrajo hasta el 58,2%, casi un punto menos que en junio.

La situación tampoco habría mejorado en agosto: según el relevamiento del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina, la actividad industrial cayó un 0,3% respecto de julio y un 5,7% interanual. En los primeros ocho meses de 2026 acumuló una baja del 3% frente al mismo período de 2025 y quedó un 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023.
Entre las ramas más afectadas por la política del Gobierno nacional se encuentra la industria textil, de indumentaria, cuero y calzado. Según la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), en junio el sector perdió 16.536 empleos formales respecto del mismo mes de 2025, equivalentes al 31% de la destrucción total del empleo industrial. En ese período también cerraron 517 empresas, un promedio de 43 por mes.

La actividad metalúrgica también resultó afectada: en agosto registró una caída interanual del 6,1% y del 3,9% respecto de julio, y acumuló una contracción del 5,6% en los primeros ocho meses del año. El deterioro alcanzó al empleo y a las expectativas empresariales: la ocupación cayó un 2,5% interanual y un 0,3% mensual. Además, el 68,1% de las empresas no prevé aumentar la producción: el 46,8% espera mantenerla sin cambios y el 21,3% anticipa nuevas caídas. En este contexto, el 10,3% de las firmas metalúrgicas registra atrasos en sus obligaciones financieras.
Según el Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la utilización de la capacidad instalada se ubicó en el 39,6%, 5,2 puntos porcentuales menos que un año antes y en niveles comparables con los peores meses de la pandemia.








