El presidente Javier Milei trazó en X su hoja de ruta para el frente financiero: “oferta de bonos NO creciente y demanda de bonos en crecimiento implica mayores precios… y por ende menores tasas de interés y con ello menor riesgo país”.

El presidente salió a explicar su estrategia para la deuda: pagar con liquidación de activos del Estado, evitar nuevas emisiones y forzar una oferta no creciente de títulos. Mientras el mercado mostró otra cara al "enero ideal" con acciones y bonos en rojo, en medio del ruido que generó el recambio en el INDEC.

El presidente Javier Milei trazó en X su hoja de ruta para el frente financiero: “oferta de bonos NO creciente y demanda de bonos en crecimiento implica mayores precios… y por ende menores tasas de interés y con ello menor riesgo país”.
La tesis presidencial, formulada en cinco puntos y con remate de manual libertario —“LOS DERECHOS DE PROPIEDAD… SE RESPETAN A RAJATABLA. VLLC!”— se apoyó en una idea central: dejar de emitir nuevos bonos soberanos y, en paralelo, enfrentar compromisos con organismos multilaterales con “liquidación de activos del Estado”.
En su tuit, el libertario enumeró tres decisiones y dos consecuencias. Primero, que los pagos con multilaterales se cubrirán con venta de activos estatales. Segundo, que con “déficit cero” el Gobierno paga intereses y, en “el peor de los casos”, sólo buscaría “roll-over” del capital. Tercero, que esa combinación deriva en una oferta de títulos “no creciente”.

Del otro lado de la balanza puso la demanda: “dada la solidez en fundamentals” y con una dinámica que, según su planteo, “seguirá mejorando”, la demanda de bonos sería creciente. Así, el resultado sería que suben los precios, bajan las tasas y cae el riesgo país.
El planteo dialoga con lo que recogió Bloomberg: la mirada oficial —según esa nota citada por Milei— es que el ministro de Economía Luis Caputo optaría por no salir a vender bonos en los mercados globales de deuda mientras existan fuentes alternativas de financiamiento a tasas más bajas.

En tanto, el mercado abrió el mes con señales dispares. En el plano internacional mostró un clima adverso, con caída de índices en Estados Unidos en plena incertidumbre por la administración Trump y subas récord en el precio del oro. En el plano local, dominó el ruido por el recambio en la conducción del INDEC y las sospechas que despertó la postergación del cambio de metodología en el IPC.
La continuidad del proceso de acumulación de reservas resulta clave para profundizar la compresión del riesgo país y mejorar la percepción de solvencia de la Argentina. Existe una relación directa y significativa entre el nivel de reservas internacionales y el riesgo país.
En esa lectura, los analistas financieros marcan la reciente apuesta de Ecuador, que salió a los mercados con un stock de reservas relativo y un nivel de riesgo país similares a los que exhibe actualmente la Argentina, lo que sugiere que una eventual salida al mercado podría encontrarse relativamente próxima. Sin embargo, el gobierno opta por no salir todavía al mercado porque una emisión de deuda soberana hoy implicaría convalidar intereses de más del 9% anual en dólares.

Pese a la estrategia delineada por Milei, el mercado exhibió en el arranque de febrero un cambio de humor respecto del “enero ideal. Este martes, por segunda rueda consecutiva, las acciones y los bonos mostraron retrocesos. La Bolsa porteña cayó alrededor de 1,8% a 2,2% según las mediciones citadas, con bajas marcadas en papeles como Sociedad Comercial del Plata, Edenor y Aluar. En Wall Street, también hubo castigo: Globant llegó a hundirse 12% y hubo derrumbes aún más fuertes en casos puntuales.
En renta fija, la curva soberana operó mayormente en terreno negativo: Bonares con caídas cercanas al 0,9% (AL35D) y Globales hasta 0,75% (GD46D). En ese marco, el riesgo país osciló entre 496 puntos (leve rebote) y 503 puntos (suba de 10 unidades), según distintas pantallas de seguimiento.
Mientras, el tipo de cambio oficial mayorista, en tanto, se movió a la baja y quedó en torno a $1.445/$1.446, manteniéndose a una distancia de alrededor del 8,5% del techo de la banda. El MEP y el contado con liquidación mostraron subas y el blue se mantuvo sin cambios, en el rango de $1.450.