Caputo confirmó al nuevo titular del INDEC y puso un freno al debut del renovado índice de inflación
El ministro de Economía ratificó el recambio en la cúpula del organismo estadístico nacional y justificó la postergación del IPC con canasta actualizada, ante la posibilidad de que el cambio metodológico “opaque” el proceso de desinflación.
Tras la renuncia de Lavagna, Caputo confirmó que Pedro Lines quedará al frente del INDEC y postergó el nuevo índice de inflación sin fecha definida. Foto: Archivo / REUTERS / Agustin Marcarian.
“Se ha estado trabajando en la nueva metodología del Indec y Marco tenía como fecha implementarlo ahora. Con el Presidente siempre tuvimos la visión de que había que implementar un cambio una vez que el proceso de desinflación estaba totalmente consolidado”, argumentó el ministro de Economía en diálogo con Radio Rivadavia.
No solo enumeró los cambios, sino que dio su lectura sobre el reemplazo en la cúpula del organismo estadístico en pleno armado de la nueva canasta. “Cambiar al titular del INDEC en el momento en el que estás haciendo todo el trabajo para que la inflación caiga… inevitablemente la inflación argentina va a converger con la inflación internacional; cuando eso pase, van a decir del otro lado que la inflación cayó no por el trabajo que hicimos sino porque cambiamos el índice”, sostuvo.
El “momento” y una silla caliente
Lavagna presentó su renuncia este lunes por la mañana y generó incertidumbre en el instituto que tenía en agenda un hito largamente anunciado: el cambios de metodología en el Índice de Precios al Consumidor.
El debut del nuevo IPC se había anticipado en octubre, cuando el INDEC publicó el índice de septiembre y señaló que enero de 2026 era el momento más conveniente por una cuestión comparativa simple y potente: arrancar el año calendario facilita el seguimiento interanual (enero contra enero) y el cálculo de la inflación acumulada desde enero en adelante.
Caputo argumentó el freno en que en mayo del año pasado se podía suponer que enero de 2026 iba a encontrar a la economía “mejor”, aunque, según su versión, eso no ocurrió por el “ataque político” previo a las elecciones legislativas, que tuvo efectos en crecimiento, riesgo país e inflación “al colapsar la demanda de dinero”.
Pedro Lines será el nuevo director del INDEC, según adelantó Caputo.
De todas formas, dijo que el índice nuevo “da prácticamente igual” que el actual. Incluso dijo que, con simulaciones internas, diciembre “da un poquito más abajo” con el índice nuevo y enero también “un poquito más abajo”. Lectura que colisiona con la interpretación que el BCRA dio la semana pasada: de haber regido antes, la inflación hubiera sido más alta, principalmente por el incremento de los servicios en detrimento de los bienes.
El reemplazo de Lavagna apunta, en principio, a una continuidad. Pedro Ignacio Lines es un funcionario técnico, licenciado en Economía por la UBA, magíster en Economía, y actualmente cursa una maestría en Minería de Datos. Hasta ahora se desempeñaba como director técnico del INDEC, con rol en coordinación y elaboración del Programa Estadístico Anual, diseño e implementación de censos y encuestas, construcción de indicadores sociales y económicos y elaboración de normas y procedimientos técnicos. También integra el Grupo de Expertos Asesores de Naciones Unidas que asiste en temas vinculados al Sistema de Cuentas Nacionales.
Qué cambiaba el nuevo IPC
La actualización metodológica del IPC estaba orientada a reflejar con mayor precisión los gastos reales de los hogares. El cambio incluía modificaciones en la composición de la canasta, ponderaciones, criterios de relevamiento y también una reorganización de categorías: el índice pasaría de 12 a 13 divisiones, alineándose con estándares internacionales, e incorporaría un rubro específico para seguros y servicios financieros, que hoy está dentro de “Bienes y Servicios Varios”.
El corazón del cambio, sin embargo, está en los ponderadores: el nuevo IPC se basaría en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, en reemplazo de la referencia 2004-2005. Con esa foto más actual, alimentos e indumentaria perderían peso relativo y los servicios ganarían participación: alquileres, tarifas, transporte, telefonía móvil y plataformas de streaming, entre otros consumos que hoy tienen un lugar distinto en la vida cotidiana.
En números, de acuerdo a estimaciones de consultoras privadas, el esquema que se describía en los documentos técnicos anticipaba caídas y subas claras: Alimentos y bebidas no alcohólicas bajaría su ponderación (del 26,9% al 22,7%) y Prendas de vestir y calzado también (del 9,9% al 6,8%), mientras Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles subiría (del 9,4% al 14,5%) y Transporte también (del 11% al 14,3%).
El nuevo índice bajaba la ponderación de alimentos y bienes por el incremento de los servicios.
En el debate de fondo aparece un elemento clave que el Banco Central dejó por escrito en su Informe de Política Monetaria. Explicó que, con el nuevo índice, los precios regulados de servicios públicos aumentarán su ponderación, pero que el impacto sería menor al que se suele estimar si se compara con el período base anterior sin considerar que los ponderadores fluctuaron por precios relativos. La entidad monetaria puso el foco en los años 2020-2023, cuando el peso implícito de tarifas cayó fuerte por los atrasos, y en la recomposición tarifaria iniciada en 2024, que acercó parcialmente el ponderador implícito del índice anterior al nuevo ponderador surgido de la ENGHo 2017/18.
Además, la discusión no es solo estadística. Es que el IPC funciona también como referencia para múltiples ajustes. Con la fórmula de movilidad vigente por DNU 274/24, jubilaciones, pensiones y asignaciones se actualizan con el último dato disponible del índice desde marzo de 2024. También hay tarifas que se mueven con inflación mensual, contratos de alquiler que toman referencias inflacionarias, y un montón de decisiones privadas que se apoyan en esa cifra.
Así las cosas, de confirmarse el freno anunciado por Caputo, el instituto publicará la semana que viene el índice de inflación con la medición que nació tras la intervención del organismo entre 2007 y 2015 y fue definido durante la gestión de Mauricio Macri, con ponderadores regionales (GBA, Pampeana, NEA, NOA, Cuyo y Patagonia). En tanto que el nuevo IPC, el de la ENGHo 2017/18, seguirá nuevamente en la gatera.