Los tres informes que publicó este viernes el INDEC dejaron una foto incómoda para el mercado interno y el discurso de recuperación de la actividad que enarbola el gobierno: las ventas volvieron a caer en supermercados, en autoservicios mayoristas y en centros de compras, completando un primer trimestre en rojo en los tres frentes. El dato confirma que el consumo masivo no encontró piso firme en un mes donde se registró alta inflación pero buen desempeño del EMAE.
Supermercados, mayoristas y shoppings cerraron el trimestre en rojo
Los tres relevamientos difundidos por el INDEC volvieron a mostrar un mercado interno golpeado. En marzo cayeron las ventas interanuales en supermercados, autoservicios mayoristas y centros de compras, con un primer trimestre que terminó con un acumulado negativo en los tres canales de venta masivos tradicionales.


En supermercados, el informe fue directo: “en marzo de 2026, el índice de ventas totales a precios constantes muestra una caída de 5,1% respecto a igual mes de 2025. El acumulado enero-marzo de 2026 presenta una disminución de 3,1% respecto a igual período de 2025”. En los autoservicios mayoristas, el deterioro fue todavía más visible en la comparación mensual: “muestra una disminución de 7,2% respecto a igual mes de 2025”, con un acumulado trimestral de -2,6%. Y en centros de compras, el golpe fue más duro: “una caída de 13,3% respecto a igual mes de 2025”, con un rojo acumulado de 5,7% en el trimestre.
Supermercados no remontan
En supermercados, marzo mostró una facturación corriente de $2,464 billones, pero con volumen en baja. La serie desestacionalizada quedó prácticamente clavada frente a febrero, variación cercana a 0%, y la tendencia-ciclo también se mantuvo apenas al ras. El trimestre cerró con un balance negativo y con menos personal ocupado: 96.782 trabajadores, 2,3% menos que un año antes.

Puertas adentro, la composición de ventas siguió mostrando un consumo concentrado en lo básico. Almacén explicó el 27% de la facturación corriente; carnes, el 15%; y artículos de limpieza y perfumería, el 13,8%. Entre los mayores aumentos nominales sobresalieron carnes, con 41,9%; panadería, con 27%; alimentos preparados y rotisería, con 25%; y almacén, con 22,7%. Del otro lado, electrónicos y artículos para el hogar cayó 7,1% nominal, un retroceso que expone un freno más severo.

También siguió cambiando la forma de pagar. La tarjeta de crédito concentró el monto más alto, con $1,107 billones, seguida por la de débito con $610.033 millones. Pero el dato más filoso volvió a estar en “otros medios” —billeteras virtuales, QR, vales y similares—, que subieron 47,5% interanual. A la vez, el canal online ya representó 3,1% del total, con ventas por $76.924 millones y una suba de 26,2%.
Mayoristas también cayó
Si en enero los autoservicios mayoristas habían dado una señal de refugio para bolsillos más ajustados, marzo borró esa lectura. El INDEC informó una baja interanual de 7,2% en ventas constantes, una caída mensual desestacionalizada de 1,4% y una tendencia-ciclo también negativa de 0,4%. Además, siguió recortando empleo: el personal ocupado quedó en 13.043 personas, con una baja interanual de 7,4%.

La facturación corriente llegó a $374.252,8 millones. Almacén explicó 44% del total y artículos de limpieza y perfumería otro 25,8%, una estructura mucho más concentrada en volumen básico que la del supermercado tradicional. Los mayores aumentos interanuales se vieron en carnes, con 50,5%; otros, con 23,7%; almacén, con 21,5%; y lácteos, con 19,8%. En cambio, indumentaria, calzado y textiles para el hogar cayó 11,3% y electrónicos y artículos para el hogar, 5,1%.

En los medios de pago volvió a aparecer una señal de estrés. El efectivo trepó 26,6% interanual y otros medios 32,7%, mientras que la tarjeta de débito cayó 7,2% nominal.
Leve rebote en shoppings
Los centros de compras registraron en marzo ventas corrientes por $552.972 millones, con una caída de 13,3% a precios constantes frente al mismo mes de 2025. Hubo una mejora desestacionalizada de 1,5% respecto de febrero, lo que marca un rebote técnico, aunque todavía demasiado chico frente al deterioro acumulado: el trimestre cerró con -5,7%.

La composición del gasto muestra que el 48,1% de lo vendido en shoppings se concentró en indumentaria, calzado, marroquinería, ropa y accesorios deportivos. Detrás quedaron patio de comidas, alimentos y kioscos, con 17,9%; electrónicos, electrodomésticos y computación, con 11,6%; y el resto de los rubros, con 22,4%.
En la apertura territorial, la Ciudad de Buenos Aires mostró ventas corrientes por $172.428 millones y los 24 partidos del GBA por $171.130 millones. La Región Pampeana sumó $117.347 millones. Pero el contraste interanual fue desigual: CABA avanzó 13,3%, mientras el GBA cayó 5,2%. La Región Norte también quedó en negativo, con -5,6%, mientras Cuyo y Patagonia crecieron 14,2% y 3,8%, respectivamente.








