El informe del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que publicó este jueves el INDEC dejó una señal que el Gobierno necesitaba: en marzo la actividad subió 5,5% respecto del mismo mes de 2025 y rebotó 3,5% frente a febrero en la medición desestacionalizada, luego del golpe que había significado el segundo mes del año.
La actividad económica rebotó en marzo y el primer trimestre cerró con suba de 1,7%
El EMAE de marzo mostró una suba de 5,5% interanual y de 3,5% frente a febrero en la serie desestacionalizada. Después del fuerte retroceso del segundo mes del año, el primer trimestre cerró con una mejora acumulada traccionado por el agro, la industria y la minería.

Con ese movimiento, el acumulado de enero-marzo terminó con una mejora de 1,7% interanual. La secuencia muestra que enero había mostrado una suba de 1,5% interanual; febrero, una caída de 2%; y marzo pegó un salto de 5,5%. En la serie desestacionalizada, el recorrido fue más elocuente: -0,2% en enero, -2,7% en febrero y +3,5% en marzo.

La reacción política fue inmediata. Para la administración libertaria el dato fue una confirmación de que febrero solo se trató de un bache antes que un cambio de tendencia. El presidente Javier Milei celebró en X con su ya conocido tono de arenga: “ACTIVIDAD VOLANDO...!!! TMAP. MAGA. VLLC!”. El ministro de Economía, Luis Caputo, por su parte, remarcó en el detalle que el EMAE desestacionalizado “acumuló un crecimiento de 0,5% en relación a diciembre de 2025 y se ubicó en un nuevo máximo histórico”.
Cierre del primer trimestre
El dato más relevante, mirando el trimestre completo, es que marzo no sólo corrigió la fuerte caída de febrero, sino que evitó que el primer tramo del año quedara en rojo. El informe resume que el acumulado del año pasó de -0,2% en febrero a +1,7% en marzo. Eso no borra la volatilidad; por el contrario, marca que la actividad recompuso en solo un mes lo perdido en dos.

En términos desestacionalizados, el EMAE pasó de 151 puntos en febrero a 156,3 en marzo, mientras que la serie tendencia-ciclo subió de 154,9 a 155,6. En ese sentido, Caputo remarcó que el primero de los registros "se ubicó en un nuevo máximo histórico"; y sobre el segundo que “acumuló 25 meses consecutivos de crecimiento”.
La diferencia entre ambas series no es menor. La desestacionalizada captura mejor el movimiento inmediato y por eso exhibió el golpe de febrero y el rebote de marzo con mucha más intensidad. La tendencia-ciclo, en cambio, suaviza esos saltos y sigue mostrando una marcha positiva, mucho más moderada, pero todavía ascendente. En marzo creció 0,4% mensual, el mismo ritmo que había mostrado en enero y febrero. Así, el trimestre cerró en terreno positivo, pero todavía con una economía que sigue en una marcha zigzaguante.

Aunque el rebote de marzo rencauzó el trimestre, frente al último tramo de 2025, la actividad apenas avanzó 0,3% empujada casi exclusivamente por los sectores primarios (campo, minería, pesca, energía) que crecieron un 6,2%. Del otro lado, las actividades no primarias mostraron apenas una mejora de 0,2% trimestral y siguió prácticamente planchado comparado al inicio de 2025.
Marzo acomodó el tablero
El resumen ejecutivo del INDEC fue bastante preciso en la descripción del mes. “Con relación a igual mes de 2025, catorce de los quince sectores de actividad que conforman el EMAE registraron subas en marzo”.

Esta es la gran diferencia respecto de febrero, cuando el cuadro había mostrado una economía partida. Esta vez, casi todo quedó en verde. Se destacaron Pesca, con una suba de 30,9% interanual, y Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con 17,9%. Pero lo más importante no estuvo sólo en los porcentajes, sino en la incidencia sobre el índice general.
El informe remarcó que “la actividad de Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (17,9% i.a.) fue a su vez la de mayor incidencia positiva en la variación interanual del EMAE, seguida de Industria manufacturera (4,6% i.a.) y Explotación de minas y canteras (16,3% i.a.). La suma de estos sectores aportó 2,7 puntos porcentuales (p.p.) al crecimiento interanual del EMAE”.

En el tercer mes del año no solo volvió a empujar fuerte el campo, algo que era esperable por la gran mejora en el maíz y la recuperación de la producción bovina, sino que se mantuvo firme la minería con 16,3% y reapareció la industria manufacturera aportando una suba de 4,6%. El gráfico de incidencias que acompaña el informe muestra con claridad ese reparto: agricultura aportó 1,42 puntos al crecimiento interanual del EMAE; industria, 0,67; y minas y canteras, 0,63.
Mejoras sobre febrero
Ahora bien, que el trimestre haya terminado en verde no significa que todo el entramado económico se haya recompuesto de la misma manera. Los sectores que más empujaron siguen siendo, en gran medida, los mismos que vienen destacándose desde hace meses: rubros relacionados a la extracción de materias primas e intermediación financiera, mientras que a los vinculados al consumo interno y a la generación de empleo les cuesta hacer pie.

Además del agro, la industria y la minería, en marzo también crecieron Transporte y comunicaciones (4,7%), Intermediación financiera (8,8%), Construcción (7,6%), Electricidad, gas y agua (5,7%), Comercio mayorista, minorista y reparaciones (2,2%) y Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (2,4%). En el bloque de servicios, Hoteles y restaurantes avanzó 0,9%; Servicios sociales y de salud, 1,0%; Otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales, 0,8%; y Enseñanza, apenas 0,1%.
En ese mapa, la única rama con caída interanual fue “Administración pública y defensa; planes de seguridad social de afiliación obligatoria”, con -1,2%, lo que le restó 0,1 puntos porcentuales al resultado general. Ese dato dialoga con el proceso de ajuste sobre el gasto y el empleo público que la administración de Milei viene exhibiendo como parte de su programa para sostener el superávit fiscal.










