La Argentina cerró la primera mitad de 2026 con una balanza turística menos desequilibrada que un año atrás, aunque todavía con más del doble de residentes viajando al exterior que extranjeros ingresando al país, por lo que mantiene un déficit millonario.
El intercambio turístico mantuvo un déficit millonario en el primer semestre
El INDEC registró 2,9 millones de turistas que ingresaron al país y 6,4 millones de argentinos que viajaron al exterior entre enero y junio. El rojo se achicó ante 2025, pero el emisivo todavía duplicó al receptivo y dejó una diferencia de gasto cercana a US$ 1.850 millones en los pasos relevados por la Encuesta de Turismo Internacional.

El informe de Estadísticas de Turismo Internacional publicado este lunes por el INDEC contabilizó 2.897,9 mil turistas no residentes durante el primer semestre, un 7,4% más que en igual período de 2025, frente a 6.383,6 mil turistas residentes que salieron del país, un 13,2% menos interanual. El saldo fue negativo en 3.485,7 mil turistas.

La brecha se achicó. En los primeros seis meses del año pasado había sido de 4.655 mil personas, de modo que el rojo disminuyó en casi 1,2 millones, alrededor de 25%. No obstante, por cada turista que ingresó a la Argentina salieron 2,2 residentes.
El intercambio se amplía al incorporar a quienes cruzaron la frontera sin pernoctar. El turismo receptivo reunió 4.790,1 mil visitantes —2.897,9 mil turistas y 1.892,2 mil excursionistas—, mientras que el emisivo sumó 9.295,2 mil visitantes, entre 6.383,6 mil turistas y 2.911,6 mil excursionistas. El balance total quedó así en -4.505,1 mil visitantes.

En junio, en particular, ingresaron 329,2 mil turistas no residentes, 3,3% más que en junio de 2025, y viajaron al exterior 501,9 mil residentes, 22% menos. El saldo turístico fue negativo en 172,7 mil personas, el menor del año, mientras que al sumar excursionistas el déficit alcanzó 313,1 mil visitantes. Brasil fue el principal origen del turismo receptivo, con 101,4 mil personas, seguido por Uruguay, con 46,9 mil, y Chile, con 42,3 mil. Para los argentinos, los destinos más elegidos fueron Europa, con 87,2 mil turistas; Resto de América, con 85,2 mil; y Brasil, con 84,4 mil.
El dato del sexto mes del año es, además, una aproximación al impacto del Mundial 2026, ya que la medición alcanzó a captar parcialmente los viajes al comienzo del torneo, pero el mayor movimiento de hinchas argentinos se intensificó desde julio, cuando la Selección superó la fase de grupos y avanzó a las instancias eliminatorias, provocando nuevas compras de pasajes y reservas hacia Estados Unidos donde disputó sus partidos. Por lo que el efecto completo de la competencia sobre el turismo aparecerá en el próximo informe.
El rojo en dólares
El saldo comercial del intercambio en el semestre volvió a inclinarse hacia el déficit exterior, según la medición de la ETI que estima gastos únicamente para Ezeiza, Aeroparque y el Puerto de Buenos Aires.
El cálculo del segundo trimestre arroja un rojo de US$ 751,9 millones. Entre abril y junio, el turismo receptivo generó US$608,8 millones, mientras que el emisivo demandó US$ 1360,7 millones.
Ampliado al semestre, la diferencia fue de aproximadamente US$ 1.847,6 millones. De enero a junio los turistas no residentes gastaron US$ 1.553,9 millones, mientras que los argentinos desembolsaron US$ 3.401,5 millones fuera del país.

Aunque la llegada de extranjeros al país viene creciendo, el gasto de los argentinos en el exterior siguió siendo superior al ingreso de divisas por la llegada de extranjeros. Este déficit por cuenta turística es una cuestión a considerar para el Gobierno en tiempos en los que necesita acumular reservas del BCRA, tal como fue recordado este lunes por la titular del FMI en su arribo al país para monitorear el programa económico.
El cálculo de la ETI se apoya en el consumo de bienes y servicios efectuado por un turista durante su estadía, excluyendo el valor del transporte internacional. En ese sentido, Ezeiza y Aeroparque concentraron durante el semestre el arribo de 1.299,4 mil turistas no residentes y registraron la salida de 2.277,3 mil residentes, con un saldo negativo de 977,9 mil personas. En el Puerto de Buenos Aires entraron 122,7 mil turistas y salieron 259,3 mil, lo que dejó otro rojo de 136,6 mil.
También hubo diferencias en la duración de la estadía que hace a la composición de la metodología del gasto. Quienes llegaron por Ezeiza y Aeroparque acumularon 17,36 millones de pernoctaciones, con una estadía promedio de 13,4 noches. Los argentinos que partieron por esas terminales sumaron 32,37 millones de noches y permanecieron, en promedio, 14,2 noches en el exterior.
Avión, ruta y río
La vía aérea movilizó durante los seis meses a 1.458,9 mil turistas no residentes y a 2.813,4 mil residentes. Eso representó aproximadamente la mitad del turismo receptivo y 44% del emisivo, una composición marcada por el peso de los cruces terrestres durante el verano.

En junio, esa relación cambió. “El 56,5% de los turistas no residentes llegó a Argentina por vía aérea; el 31,8%, por vía terrestre; y el 11,7% restante, por vía fluvial o marítima”, indicó el organismo. Entre los residentes, el 62,4% salió en avión, 30% por tierra y 7,5% por agua.
El freno de las salidas se observó en las tres modalidades, pero fue más intenso en las rutas: los turistas residentes que cruzaron por vía terrestre cayeron 34,8% interanual. Por avión disminuyeron 14,6% y por vía fluvial o marítima, 16,7%.
Aeropuertos y tipo de estadía
El segundo trimestre permite mirar con mayor detalle cómo se organizó el viaje. En Ezeiza y Aeroparque ingresaron 562,5 mil turistas no residentes, 21,8% más interanual, y salieron 892,6 mil residentes, 6,2% menos. El saldo fue negativo en 330,1 mil.

Entre los extranjeros, “Vacaciones/ocio” explicó 54% de los viajes y los hoteles de cuatro y cinco estrellas fueron el alojamiento más utilizado, con 34,3%. Detrás quedaron los alquileres de casas o departamentos, con 26,4%, y las viviendas de familiares o amigos, con 26,1%.
Del lado emisivo, el ocio tuvo todavía más peso: concentró 67,7% de las salidas. El 40,6% se hospedó en hoteles de cuatro y cinco estrellas y 23,7% recurrió al alquiler de una vivienda.
Los argentinos gastaron durante el trimestre US$ 1.360,7 millones, más del doble de los US$ 608,8 millones que dejaron los turistas extranjeros; el gasto diario fue de US$ 105,8 y US$ 87,3 por persona, respectivamente.








