Consultado sobre la situación de su provincia natal, con cuyo gobierno se ha cortado el diálogo, dijo lo siguiente: “Ojalá que podamos restablecer el diálogo con el gobierno provincial. Es una situación en la que perdemos todos, porque es una provincia netamente agropecuaria, a la que el Estado nacional le debe más que a Córdoba, y el gobernador no sólo no reclama, sino que aumenta los gravámenes, revalúa los campos y hace una coparticipación al revés, mandándole a la Nación $ 1.500 millones en concepto de bienes personales que no son coparticipables. Toda esa plata se va, no vuelve a la provincia y perjudica a los pueblos del interior provincial”.



