Elegir una carrera siempre implica verse cara a cara con la incertidumbre porque es una decisión a futuro, es decir, sobre lo que aún está por venir. ¿Pero qué pasa cuando esa elección hay que realizarla en un tiempo y contexto signados por el no saber? Sobre todo, cuándo a las dudas propias de dicha etapa se suman los temores e inseguridades de un entorno que parece más una serie de los hermanos Duffer.


































