Manuel Belgrano entra con sus soldados a escena. Está armando su gesta y necesita una bandera para poder distinguir las tropas propias (las patriotas) de las enemigas (las realistas). Convoca a Catalina Echevarría para esa misión y, en una semana, la mujer tiene listo un pabellón celeste y blanco. En 1812 a orillas del Río Paraná, en Rosario, el general lo enarboló por primera vez y pidió a sus soldados jurarle lealtad. El 20 de junio de 1820, nuestro prócer nacional fallece y ese día se conmemora el Día de la Bandera en su homenaje.


































