El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que nuclea a los rectores de las universidades públicas del país, manifestó este lunes su “profunda preocupación” por el “debilitamiento” de organismos estratégicos del sistema científico y tecnológico nacional y advirtió que las políticas implementadas sobre esas instituciones comprometen capacidades construidas durante décadas.
Rectores en defensa del Conicet, CNEA, INTA e INTI: “Está en riesgo la soberanía científica”
Alertaron sobre el “debilitamiento” de organismos del sistema científico, tecnológico y productivo del país. También reclamaron garantizar el financiamiento y preservar los recursos humanos altamente calificados.

En un documento difundido por su Comité Ejecutivo, el organismo sostuvo que la situación que atraviesan la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) representa un riesgo para la “soberanía científica, tecnológica y productiva de la Argentina”.
"Estas instituciones, junto con las universidades nacionales, conforman un entramado público de producción de conocimiento, formación de recursos humanos, investigación, innovación y transferencia tecnológica que constituye uno de los principales activos estratégicos de la nación", afirmó el CIN en un comunicado de prensa.
El documento advierte que "su debilitamiento compromete capacidades construidas durante décadas, afecta el desarrollo científico y tecnológico, limita la innovación y reduce las posibilidades de construir un modelo de desarrollo con mayor autonomía, inclusión y competitividad".

Luego, los rectores describen cuál es la importancia y la realidad de cada uno de ellos.
Preocupación por la CNEA
Uno de los principales focos del pronunciamiento está puesto en la situación de la Comisión Nacional de Energía Atómica, considerada por el CIN como una institución clave para el desarrollo nacional.
Los rectores remarcaron que la CNEA permitió durante más de 7 décadas consolidar capacidades únicas en investigación, desarrollo e innovación en el campo nuclear y posicionó a la Argentina entre el reducido grupo de países que dominan tecnologías nucleares complejas.
Además, destacaron el vínculo histórico con las universidades públicas, donde miles de estudiantes realizan parte de su formación y numerosos equipos desarrollan proyectos conjuntos.

Sin embargo, advirtieron que "la pérdida de investigadores, profesionales y técnicos especializados, junto con el desfinanciamiento o la paralización de proyectos estratégicos como CAREM y el reactor multipropósito RA-10, pone en riesgo capacidades cuya construcción demandó décadas de inversión pública y que, una vez desarticuladas, resultan extremadamente difíciles de recuperar".
Cabe destacar que la semana pasada, trabajadores de la CNEA realizan este lunes un abrazo simbólico al Centro Atómico de Bariloche para exigir la reincorporación de los 62 científicos, investigadores empleados. Mientras la Asociación de Trabajadores del Estado aseguró que se produjeron “casi 100 despidos” de empleados del organismo, el presidente de la CNEA, Martín Porro, aseguró en X que se trató de 61 personas cuyos contratos finalizaron el 30 de junio. “La totalidad de esos contratos habían sido incorporados durante el año 2023 y desempeñaban funciones mayoritariamente administrativas”, dijo.
La situación del Conicet
El CIN también expresó su preocupación por el panorama que atraviesa el Conicet, especialmente por las dificultades para sostener las carreras científicas y garantizar el ingreso de nuevos investigadores.

Según señalaron, “la incertidumbre que enfrentan cientos de becarias y becarios doctorales y posdoctorales, sumada a las demoras y restricciones en los mecanismos de ingreso a la Carrera del Investigador Científico, genera interrupciones que afectan no solo a quienes desarrollan sus carreras académicas, sino también a los grupos de investigación, los institutos de doble dependencia y las universidades nacionales”.
En ese sentido, afirmaron que “la formación de recursos humanos de excelencia constituye una inversión estratégica del Estado" y advirtieron que la interrupción de esas trayectorias "implica una pérdida de capacidades científicas difícilmente recuperable”.
Sobre el INTI y el INTA
Respecto del INTI, el Consejo sostuvo que el organismo cumple un papel estratégico para la investigación aplicada, la innovación tecnológica, la certificación de calidad y el acompañamiento de la industria, especialmente de las pequeñas y medianas empresas.

"El debilitamiento de sus capacidades técnicas y profesionales afecta la competitividad de la industria argentina, limita la incorporación de innovación y compromete las posibilidades de avanzar hacia un modelo de desarrollo basado en el conocimiento y el valor agregado", señaló.
En cuanto al INTA, el documento remarcó que se trata de una institución esencial para el desarrollo agropecuario, la seguridad alimentaria y la innovación tecnológica.
Para el CIN, "el debilitamiento de esta institución compromete capacidades científicas y tecnológicas indispensables para afrontar los desafíos productivos, ambientales y sociales de la Argentina".
"Defender un modelo de país"
En el tramo final del documento, el Comité Ejecutivo del CIN instó al Poder Ejecutivo Nacional a garantizar el funcionamiento y fortalecimiento de estos organismos, suspender las medidas que impliquen pérdida de capacidades científicas y asegurar el financiamiento de proyectos estratégicos, infraestructura y recursos humanos.
Asimismo, reclamó garantizar la continuidad de las trayectorias de formación e investigación y promover el diálogo con las universidades, la comunidad científica y los trabajadores.
"La universidad pública argentina no puede permanecer indiferente frente al debilitamiento de instituciones que constituyen pilares del desarrollo nacional", concluye el pronunciamiento.
Y agrega: "Defender la CNEA, el Conicet, el INTI y el INTA es defender un modelo de país basado en el conocimiento, la innovación, la producción y la formación de recursos humanos de excelencia. Es, en definitiva, defender la soberanía científica, tecnológica y productiva de la Argentina y las capacidades que permitirán construir un futuro con mayor autonomía, desarrollo y bienestar para toda la sociedad".










