Nació en Paraná, donde vivió con sus padres y sus hermanos, frente al hospital San Martín, hasta que se graduó como bioingeniera en la UNER. Una beca de iniciación a la investigación la hizo enamorarse de la neurotecnología, al punto que, una vez recibida, continuó su especialización en los institutos sinc(i)e IMAL del CONICET CCT Santa Fe. Sus conocimientos en este campo la llevaron a ser nominada para el premio otorgado por la BCI Foundation. "Todavía no lo puedo creer, es estar en la alfombra roja de las interfaces cerebro-comunicacional", dice, con orgullo y felicidad, la doctora Victoria Peterson.

































