Desde el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio, el sistema educativo ha intentado replicarse en la virtualidad. Al compás de las prórrogas, muchas escuelas -especialmente las estatales- advierten que han ido en aumento las dificultades de mantenerse conectadas. Entre los motivos, se encuentran, principalmente, la falta de dispositivos y el costo de la conectividad, especialmente en los hogares de menos recursos, clases bajas y medias-bajas. En este contexto, cada vez son más los docentes y estudiantes que echan mano a los recursos disponibles, de los cuales WhatsApp se ha vuelto el más elegido para mantener vivo el vínculo pedagógico. Ya sea creando grupos por aulas, coordinando horarios con las madres, enviando consignas por fotos o respondiendo dudas por mensajes de voz, esta herramienta se convierte en la más utilizada para interactuar en tiempos de pandemia.

































