Abordar el desarrollo armónico de la persona desde la Psicomotricidad, conlleva necesariamente pensar en técnicas que faciliten experiencias motoras, cognitivas y afectivas, que incidan en la relación con uno mismo y con el mundo exterior. Como disciplina que se basa en una visión global del ser humano, trabaja en los ámbitos preventivo, reeducativo y terapéutico, abarcando desde la estimulación temprana hasta la gerontopsicomotricidad, pasando por jóvenes y adolescentes; es decir todas las etapas de la vida.



































