El nuevo Espacio Progresar cuenta con 10 computadoras y conectividad, además de mobiliario diseñado para el trabajo grupal. Instalado abajo en el sector izquierdo de la Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Santa Fe (UTN FRSF), sobre la avenida Costanera, apunta a complementar los espacios tradicionales de estudio, como las bibliotecas.
Inauguraron un nuevo espacio en la UTN Santa Fe para estudiar y trabajar en equipo
Está equipado con 10 computadoras y pensado como un ámbito de encuentro estudiantil. Funcionará de lunes a viernes, de 9 a 19, y estará gestionado por la Secretaría de Asuntos Estudiantiles.

“Este espacio surge de una idea, de una donación de equipos de informática que en su momento hizo el gobierno nacional”, explicó Alejandro Toffolo, decano de la UTN Santa Fe. Según señaló, el proyecto fue impulsado conjuntamente desde el Rectorado, la Secretaría de Asuntos Estudiantiles y el área de Infraestructura.
La propuesta busca diferenciarse de una biblioteca. “La idea original era presentar un proyecto con un espacio físico dentro de la facultad que pueda contener equipamiento ideal para que sea un lugar de encuentro para nuestros estudiantes, en donde no se vea como una biblioteca, sino que sea un lugar donde pueda haber ruido. Y ese ruido entendemos como un ruido sano: hacer un práctico, estudiar juntos, inclusive compartir un almuerzo y alguna otra actividad”, describió Toffolo.
Las 10 computadoras son de uso libre y tienen características similares a las disponibles en la biblioteca. El lugar también ofrece conectividad de alta velocidad, sistemas de videoconferencia y salas híbridas, además de software académico y profesional. “Va a estar abierto como cualquiera de los espacios de la facultad, de 9 a 19 horas”, afirmó el decano. Durante el horario de funcionamiento habrá becarios encargados de acompañar y administrar el uso del espacio.

Más que computadoras
Sebastián Nahuel Sosa, secretario de Asuntos Estudiantiles del Rectorado nacional, destacó que el proyecto nació a partir de una donación de más de 300 computadoras que recibió la UTN y que alcanzó a sus distintas facultades regionales.
“Teníamos dos opciones: una era la fácil, que era repartir las computadoras y que cada facultad las destine como quiere, o asumir un desafío y fuimos por la más difícil. Y la difícil era esto: conformar un Espacio Progresar que tenga un objetivo que vaya más allá de la utilización de la computadora en sí”, sostuvo.
Para Sosa, el sentido del espacio está también en su disposición y en las posibilidades de interacción que ofrece. “Tiene que ver con esto que ven: la disposición de los sillones, que tengan conectividad, que puedan traer su computadora personal y utilizarla, que se mezclen en distintas carreras y que puedan trabajar en equipo”, explicó.
El funcionario remarcó que esas experiencias también forman parte de las competencias que los estudiantes necesitarán en su futuro profesional. “Muchas veces, cuando van a una entrevista de trabajo, lo primero que les preguntan es sobre condiciones de liderazgo y trabajo en equipo, y no hay ninguna materia que se dé curricularmente sobre eso. La idea es que este espacio sea parte de la formación extracurricular que ustedes tengan”, señaló.
La iniciativa se desarrolla en las 30 facultades regionales de la UTN y, de acuerdo con Sosa, no está pensada exclusivamente para quienes reciben una beca. “Es para toda la comunidad”, afirmó, al convocar a estudiantes, docentes y graduados a apropiarse del lugar y cuidarlo.

Patricia Brotto, subsecretaria de Infraestructura del Rectorado de la UTN, contó que la experiencia en otras facultades regionales tuvo una respuesta positiva. “El uso es total. Es un espacio generado como coworking, donde ellos puedan no solamente trabajar, sino relacionarse y poder hablar de distintos temas”, destacó.
Toffolo, por su parte, planteó que la inauguración puede ser apenas el comienzo. “Si esto tiene utilidad y estos espacios son útiles, hay que replicarlo. Me parece que están al servicio del estudiante”, afirmó.
El desafío ahora será que los alumnos conozcan y se apropien del nuevo lugar y se convierta en parte de la vida cotidiana de la Facultad Regional Santa Fe. “Es un espacio que empecemos a abrir, que empecemos a usar y que lo aprovechemos, porque son oportunidades para nuestros alumnos”, concluyó el decano.









