La prosa de Maira Rosso se pone al servicio del lector en formato de péndulo, que ejerce sus movimientos en los extremos del crudo realismo y la magia de la poesía. Por lo general, las quince historias que componen el libro están narradas en primera persona, y aquí comienza a edificarse la visibilidad de su técnica y la profundidad de su arte.

































