A partir de trabajos como “Stranger Things”, hoy se observa a los ‘80, en relación al cine, con la misma intención de reconstrucción nostálgica que en los ‘80 se miraban los ‘50 (“Diner”, de Barry Levinson, es un gran ejemplo). Sin embargo, fue una década que dejó películas icónicas, que dejaron marca en la forma de ver el mundo por parte de una generación. “Dirty Dancing”, que hoy cumple 35 años desde su estreno en las salas de cine de Estados Unidos, forma parte de ese puñado de clásicos cuyas escenas todavía se evocan.


































