“Museo del beso”, el flamante libro de Matías Moscardi y Andrés Gallina, es un recorrido muy original. Incluye “besos famosos, históricos, futuristas, oscuros, militantes, pintados, fotografiados, filmados, escritos, exhibidos y ocultos”. Una de las estaciones de ese itinerario es el primer beso del cine, cuyos protagonistas fueron, en 1896, May Irwin y John Rice. Desde ese momento, hubo cientos de miles de besos cinematográficos. Extraños como el de Charlton Heston y Kim Hunter, caracterizada como Zira en “El planeta de los simios” (1968). Destinados desde su propio origen a ser icónicos, como el de Clark Gable y Vivien Leigh en “Lo que el viento se llevó” (1939). Esperadísimos como el de Ron y Hermione en “Harry Potter y las reliquias de la muerte” (2011). A continuación, va un repaso de los que, a juicio del autor de estas líneas, tienen todo para ser los diez más recordados.



































