Desde la tiara de los camafeos, vinculada a la emperatriz Josefina, esposa de Napoleón Bonaparte, hasta la tiara Modern Fringe, regalo del rey Carlos XVI Gustavo a la reina Silvia en la década de los ochenta, la familia real sueca posee una amplia colección de deslumbrantes diademas. Así que siempre es un espectáculo cuando la familia tiene una ocasión perfecta para desempolvar sus diamantes. Un ejemplo de ello lo hemos visto a principios de esta semana, cuando se publicaron los nuevos retratos oficiales la familia real.



































