La idea de la familia de Gustavo Martínez era que sus restos descansaran en el mismo lugar dónde están sus parientes, es decir, en un cementerio de San Isidro, en Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, dado que la muerte de quien fuera el tutor legal de Felipe y Martita, los hijos de Ricardo Fort, aún sigue siendo investigada por la Justicia, su cuerpo no podía ser trasladado fuera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por lo que en la mañana del sábado fue inhumado en la Chacarita. Y hasta allí, donde se vivieron escenas de profundo dolor, se acercaron sus seres queridos.


































