“No tengo fotos de ese verano” es un libro de poemas concebido por Maru Chianalino y editado por Halley. Este trabajo es un ejercicio en el que prevalece el amor, pero no como un concepto inasible, sino como algo concreto que atraviesa las acciones cotidianas. El amor emerge tanto en las charlas entre madre e hija, en la música de papá, en los juegos entre hermanos, como en el sabor de las Criollitas con té y limón preparado por la abuela.

































