Richard Linklater, un creador que suele moverse en las aguas del cine independiente estadounidense, logró una filmografía donde la reflexión sobre el paso del tiempo y la profundidad de las acciones cotidianas ocupa un lugar preferencial. Con claras influencias de la nouvelle vague, por la obra de directores como Jean-Luc Godard y François Truffaut, así como por el cine de John Cassavetes, esbozó un estilo que tiene a la conversación como núcleo narrativo.

































